Después de pasar un mes desaparecido, suponngo que ya va siendo hora de dar señales de vida y anunciar lo que muchos de ustedes ya habrán intuído: el cierre de Purgatorio crítico. Lamento haber pasado todo este tiempo "exiliado", por así decirlo, pero créanme si les digo que he estado ocupadísimo, y es precisamente por eso por lo que me veo obligado a aparcar, no sé si temporalmente, el blog. Durante este tiempo me han salido bastantes cosas, y conforme pasaban los días sin actualizar estaba cada vez más seguro de lo que debía hacer. Ustedes no se merecen, desde luego, pasar por aquí con regularidad para encontrarse siempre con la misma entrada en la portada. Lo peor de todo es que, de algún modo, me queda la sensación de haberles tomado el pelo a todos ustedes. Apenas llevaba poco más de un mes con esta nueva bitácora cuando me dio por dejar de publicar repentinamente. Mucho blog nuevo, pero ahora lo cierro a las primeras de cambio. Mis más sinceras disculpas, de veras.
De todos modos, quizás lo peor de esto no haya sido, simplemente, el abandonar toda escritura por estos lares, sino también mantenerme así de alejado de toda la blogosfera. Ni siquiera he tenido el "detalle" de dejar algún comentario durante estos días. Como mísera compensación por la faena de este abandono, trataré de pasarme por los blogs de todos aquellos que me han leído y comentado en las pocas semanas de duración de este fallido invento de forma regular, aunque solo sea para certificar que sigo vivo.
Pese a todo, si algún día me da por volver, trataré de anunciarlo a bombo y platillo, pero desde luego, les aseguro que ahora mismo eso no es algo precisamente factible.
De nuevo, reincido en mis disculpas y me despido con un "¡Hasta la vista!".
sábado 8 de marzo de 2008
This is the End
miércoles 6 de febrero de 2008
Vivir juntos, o morir solos

Por lo demás, no se trata de una película del todo redonda, ni siquiera en la consecución de sus planteamientos, que son del todo brillantes, pero que, al menos, sí que aporta mucho al género introduciendo algo que, por el momento, no habíamos visto, o al menos no de esta forma. Entretenida.
martes 5 de febrero de 2008
Acorralados en Birmania
domingo 3 de febrero de 2008
Celebrities. Hoy: John Rambo
El cine de acción no se entiende sin él. Es un mito, un héroe para muchos pese a las segundas lecturas que puedan tener sus películas. Sin embargo, el personaje bien podría desdoblarse en dos según "qué" tomemos como referencia. Aunque muchos parecen ignorarlo, antes de dar el salto al cine John Rambo fue el protagonista de la novela First Blood, de David Morrell, titulada aquí, literalmente, Primera sangre. También muchos parecen desconocer que, a pesar de que Acorralado no lo mostró así, el personaje de Rambo muere en la novela a manos del coronel Trautman (¡!), que a su vez también elimina al sheriff Teasle en mitad de un enfrentamiento entre ambos en la azotea de la casa donde se desarrolla la escena final. Morrell desaprobó que en la película se modificase tanto el desarrollo del film como el propio comportamiento del personaje, que originalmente era un frío asesino perturbado por sus recuerdos de la guerra, para quien no quedaba otra cosa más que luchar. Eso sí, se llegó a rodar una escena en la que Rambo se suicidaba, pero los implicados en el proyecto, y especialmente Stallone, decidieron que era mejor que ésta no viese la luz. Sin embargo, en los albores del dominio de Reagan, Acorralado se convirtió en un auténtico éxito de público, el cual vio en Rambo una nueva figura de acción, un héroe, un ídolo al que admirar. La opinión de Morrell sobre el nuevo trato otorgado al personaje cambió por completo y, mareado por los millones de billetes verdes que su creación estaba generando, decidió olvidarse del fatal desenlace del protagonista novelizando así la segunda y tercera entrega de la saga. Pero, ¿quién es John Rambo?
sábado 2 de febrero de 2008
Encuestas
- Steven Spielberg: La lista de Schindler
- Tony Scott: El último Boy Scout
- Pixar: Los Increíbles
- Quentin Tarantino: Pulp Fiction
- Joseph L. Mankiewicz: Eva al desnudo
- George Clooney: Confesiones de una mente peligrosa
- Alexandre Aja: Alta tensión
Dicho esto, vuelvo a mi reclusión. Estoy viendo Acorralado: Rambo II, y en un par de horas voy a ver John Rambo. Vuelta al infierno, la nueva entrega. Con esta parsimonia, sólo nos queda rezar para que cumpla con las fechas acordadas: el 'Celebrities' de Rambo tiene que estar para mañana al mediodía, y la reseña de la nueva película, para el Lunes. ¡Felicidades a todos los que se llamen Fortunato!
jueves 31 de enero de 2008
Fuera de contexto: "Old Boy"
Sugerida por: Alberto Q.
miércoles 30 de enero de 2008
La gran promesa del Este
En un año plagado de nominadas “de peso”, 4 meses, 3 semanas y 2 días supuso la gran sorpresa del Festival de Cannes, alzándose con la Palma de Oro. Sin haber visto las suficientes películas para juzgar, podría decir, de todos modos, que el premio es, sin duda, merecido, pues se trata, sin duda, de un magnífico film con el que su país de origen, Rumanía, da todo un golpe de autoridad entre el cine internacional. No olvidemos que, recientemente, tambiñen pudimos ver aquí, en medio de un gran éxito crítico, 12:08 Al este de Bucarest. Dirigida con gran pulso y espléndida planificación, 4 meses, 3 semanas y 2 días pone patas arriba el tema de los abortos (como probablemente lo hará Juno en cuestión de días) de una manera crudísima, coronando antes de tiempo a un director, Cristian Mungiu, al que pocos que hayan degustado este trabajo considerarían inexperto pese a su corta filmografía.
Por otro lado, la narración es intensísima, por lo que, a pesar de su consabida lentitud (¿esperaban un ‘blockbuster’?), el espectador mantiene siempre el interés por lo contado, a pesar de que, a veces, parezca que se nos den datos innecesarios para la historia. El guión, sabiamente matizado, conjuga bien el dramatismo con la dureza que lleva desde el primer momento encima. Además, resulta fascinante el modo que se tiene de hilvanar las ideas principales del film a través de secuencias casi complementarias que enriquecen el conjunto de modo que incluso se degusta mejor.
martes 29 de enero de 2008
Fuera de contexto: "Napoleon Dynamite"
domingo 27 de enero de 2008
La familia es lo primero
El pasado martes 22 fallecía en su apartamento de Manhattan el actor Heath Ledger, debido a una sobredosis producida por la consumición de seis medicamentos distintos, todos ellos con receta médica y, por ende, legales. El actor llevaba un tiempo tomando somníferos debido a su dificultad para conciliar el sueño desde su ruptura con la también actriz Michelle Williams, que se había hecho recientemente con la custodia de su hija, de tan solo dos años de edad. La noticia ha provocado gran conmoción tanto entre los medios de comunicación como entre el público, pues, a fin de cuentas, aunque no se sea seguidor suyo, un titular que reza la muerte de un joven de 28 años, con un gran futuro por delante, siempre es triste para todos. Que en paz descanse. Actualmente, el fallecido intérprete aún tiene pendiente de estreno dos películas que, precisamente, se encuentran entre lo más interesante de este año. Por un lado, I’m not there, una especie de biopic de Bob Dylan, para el que varios actores colaboraron dando vida al cantante. Por otro, un film radicalmente diferente, El caballero oscuro (The Dark Knight), secuela directa de Batman Begins, en la cual Ledger interpreta al Joker, uno de los villanos más populares de la saga, al que ya inmortalizó, en una tónica algo distinta, Jack Nicholson. A modo de homenaje, he optado por seleccionar una de sus películas menos conocidas, pero a partir de la cual se le empezó a tener en cuenta: la australiana Ned Kelly. Comienza la leyenda, que narra las “hazañas” del forajido irlandés.
Aunque en su día no contase con un éxito precisamente abultado y la crítica la acogiese con frialdad, Ned Kelly se presenta como un digno western, sin demasiados alicientes pero, pese a todo, bastante entretenido. En él, se cuentan sin excesivo brío las andanzas del bandido que da título al fin, quien busca justicia después de que unos guardias encarcelen a su madre a raíz de un crimen que él jamás cometió. Por lo general, la película sigue siempre una misma línea argumental, por lo que no se detiene demasiado en detalles ajenos a la historia pero tampoco trata de ahondar, ni siquiera de un modo superficial, en el carácter psicológico de los protagonistas. Es ahí donde reside uno de sus principales problemas: los personajes, de ese modo, actúan cuan marionetas a merced de un guión no lo suficientemente definido y carente de toda pasión.
Aun así, no es complicado en absoluto seguir la propuesta de Jordan, por lo que no aburre nunca. Ante el nulo poder dramático del film, el director recurre constantemente a su machacona banda sonora para acentuar los tramos, en teoría, más emotivos, que no llegan a estar explotados del todo bien, luciendo prácticamente como una sobreactuación de la idea y núcleo central que constituyen la, pese a todo, sólida base del conjunto.
De todos modos, en su desenlace gana una importante aunque obvia intensidad. El montaje del tiroteo final, así como el que acontece en el bosque en la primera mitad de la película, es fantástico, apoyado especialmente en una excelente fotografía, anclada siempre en unas tonalidades oscuras que ambientan y complementan a la perfección la historia.
Y es que, en lo relativo a la técnica, Ned Kelly es irreprochable. El presupuesto es bastante justo, y el dinero que había se ha empleado muy bien, construyéndose, de este modo, un western competente a casi todos los niveles, que sólo cojea en su guión. Aunque la historia es interesante, los mimbres no se han aprovechado al máximo, y se ha optado por algo mucho más convencional, alejado de cualquier estridencia, que parece buscar a toda costa la complicidad del espectador, algo que sólo consigue a medias.
Menos mal que la mayoría de sus actores son de primera fila y consiguen dotar a sus personajes de un carácter dramático que el guión no llega a ofrecer. Heath Ledger (que ya había trabajado con Jordan en Two Hands), por aquel entonces no muy reconocido, borda su papel a base de sobriedad y contención, aprovechando notablemente su primer papel relativamente de peso, tras haber protagonizado alguna que otra tontería sin demasiada relevancia. Orlando Bloom vuelve a convertirse en uno de los pocos actores capaces aún de romper con los esquemas del respetable brindado una actuación peor incluso de lo que cabría esperarse. El que esto escribe siempre ha pensado que su interpretación en Troya, de Petersen, era lo mínimo a lo que un actor podía llegar. Viendo Ned Kelly, descubro que estaba equivocado. ¡Y eso que soy de los que consideran que su intervención en Piratas del Caribe es muy discreta simplemente porque su personaje no da para mucho más! El resto de secundarios se defiende bastante bien, destacando especialmente un buen Joel Edgerton. Por cierto, muy desaprovechados Naomi Watts y Geoffrey Rush. Dos intérpretes espléndidos que, aquí, por desgracia, ejercen de mera comparsa, sin poder aportar gran cosa a la película.
Resumiendo, un trabajo corriente y moliente, que no ofrece nada que no hayamos visto antes. Afortunadamente, pese a estar bastante mal desarrollada y mostrar a unos personajes siempre en exceso planos, es un buen entretenimiento, que no molesta lo más mínimo ni aun tardando más en verla que en olvidarla. Es decente y gusta, pero no perdura por mucho tiempo.
viernes 25 de enero de 2008
El milagro de J. Fesser



