No hablamos de un don nadie, sino de uno de los psicópatas que más pesadillas ha protagonizado desde finales de los setenta, al menos antes de que la saga cayera en declive (con la esperanza de que la nueva película de Rob Zombie sea capaz de revitalizar al completo la historia de Myers). Son muchas las teorías y especulaciones que han surgido en torno de la complicada figura de Michael Myers, asesino en serie nacido en 1957 en la localidad de Haddonfield, Illinois, cuyo historial delictivo comenzó cuando tan sólo tenía seis años de edad: basándonos en lo apuntado en las entregas iniciales, Myers, enfundado en un traje de payaso estrenado esa Noche de Brujas, aprovechó el momento en que el novio de su hermana Judith bajó de la habitación para subir a ella y, haciendo uso de un cuchillo carnicero tomado de la cocina, matarla. Desde ese momento, Michael Myers fue internado en el hospital psiquiátrico de Smith's Groove, a cargo del Dr. Sam Loomis. Fue durante ese periodo cuando el paciente, según los estudios de Loomis, perdió todo rasgo de humanidad convirtiéndose prácticamente en un animal. Myers dejó de hablar tras un "altercado" con una enfermera siendo aún un niño, y el tiempo en que estuvo ingresado se dedicó a diseñar diversas caretas con las que decoró su habitáculo. El 30 de Octubre de 1978, a la edad de 21 años, durante un traslado, eliminó a varios de los encargados de ejecutar dicha operación y, según la película original de John Carpenter, robó un coche con el que marchó a su localidad natal para volver a matar la noche de Halloween.
A partir de aquí, procederé a repasar el argumento y los acontecimientos acaecidos en cada una de las películas pertenecientes a la saga
Halloween, unidos a una breve opinión, con excepción del último film, cuya reseña completa estará lista pronto. Sólo les advertiré algo a los que aún no la hayan visto: más allá de que esté bien o mal, Rob Zombie ha cambiado por completo la historia. Olvídense de las entregas anteriores,
Halloween. El origen es una película radicalmente distinta a las demás, en la que simplemente toma la fórmula del psicópata que comienza a matar a muy pronta edad y, tras escaparse del manicomio, vuelve a Haddonfield para poner los puntos sobre las ies.
¡¡¡ALERTA DE SPOILERS!!! En los siguientes apartados, se analiza la saga película por película. Si lo creen conveniente, no lean las de aquellas que aún no han visto.

En 1978, John Carpenter sorprendió a público y crítica con uno de los más grandes éxitos dentro del cine de terror por aquella época,
La noche de Halloween. La película inspiró a otras sagas populares como la irregular
Viernes 13, y, hasta la fecha, ha contado con ocho secuelas, incluyendo la recién estrenada. Con
La noche de Halloween, Carpenter cambió por completo las características habituales que solían marcar a los psicópatas, eliminando todo rasgo de humanidad, incluyendo la capacidad de ser mortal. La película comienza con un breve prólogo en el que se muestra como un infantil Michael Myers acaba con su hermana después de que esta hiciese el amor con su novio. A continuación, llegan los padres y, tras cerciorarse de lo ocurrido, internan a su hijo en el hospital psiquiátrico de Smith's Groove. Durante un accidentado traslado, Myers consigue escapar robando el coche en que viajan el doctor que ha observado su nimia evolución psicológica, y una mujer. Michael Myers vuelve a su Haddonfield natal, donde sigue a una joven que ejerce de niñera la Noche de Brujas. El doctor Loomis, preocupado, acude también a la localidad alertando a las autoridades del peligro que supone Myers. Por la noche, el psicópata mata a dos jóvenes que se encuentran practicando sexo y también trata de eliminar a la chica a la que ha seguido. La niñera protege a los niños, que creen que es el Hombre del Saco, y más tarde se enfrenta a Myers. Justo cuando cree que le ha matado, el asesino revive y, mientras la estrangula, aparece el doctor Loomis, quien dispara seis veces a Myers hasta tirarlo por el balcón. La película finaliza cuando el doctor se asoma para ver el cadáver y este ha desaparecido. Uno de los detalles significativos del film es la película que los niños están viendo por televisión esa noche,
El enigma... ¡de otro mundo!, de
Christian Nyby, de la que el propio Carpenter realizaría unos años más tarde el 'remake'.
En 1981, debido al éxito de la película, se decidió dar continuidad a la historia con una secuela,
Halloween II: ¡Sanguinario!, que comenzaba exactamente en el momento donde finalizaba la entrega anterior, desarrollándose, de ese modo, a lo largo de la madrugada de la fatídica noche de Halloween de 1978. Obviamente, al no seguir Carpenter en la dirección, la secuela perdió algo de calidad en comparación con la cinta primogénita, pero dado que el maestro, junto a
Debra Hill, sí se mantuvo como guionista, la historia aún gozó de cierta consistencia, lográndose una notable secuela muy por encima de aquellas con las que contaron las otras dos grandes sagas de la época,
Pesadilla en Elm Street y
Viernes 13. Como indicaba, los primeros minutos de
Halloween II se desarrollan en el jardín de la casa en la que
Laurie Strode se encontraba ejerciendo labores de niñera, al menos, hasta que Myers comienza a matar. El doctor Sam Loomis observa el charco de sangre dejado por el esfumado cadáver del asesino, y, mientras Strode es atendida, marcha en busca de Michael, recurriendo una vez más al sheriff
Leight Brackett. Durante este tiempo, Myers se apunta otras dos víctimas: un anciano que se encuentra sentado en el sillón viendo una película de
George A. Romero, y una joven que se acaba de enterar de la noticia por la radio. Las autoridades, además, atropellan a un tipo idéntico a Myers, pero más tarde, tras contar con un dentista y después de que unos adolescentes reclamasen a un amigo suyo desparecido cuya descripción encajaba con la de la víctima, descubren que el asesino aún no ha muerto y que éste se dirige hacia la clínica en la que Stroode se encuentra hospitalizada, para terminar el trabajo. A su paso por la clínica, Myers elimina a unos cuantos trabajadores, hasta que da con su objetivo, que escapa como buenamente puede. Mientras tanto, Loomis revela que Laurie Strode es la hermana pequeña de Michael, a la que el psicópata perdonó la vida al ser por aquel entonces un bebé. Una gran sorpresa por aquel entonces, cuando precisamente el 'boom' de
El Imperio contraataca se encontraba reciente y en todo su esplendor. La película finaliza cuando Loomis, milagrosamente, llega a tiempo para salvar a Laurie, dejando ciego a Myers y provocando una explosión en la que, en apariencia, mueren el psicópata y él mismo, a ritmo de
Mr. Sandman.

Justo un año después, tras la muerte del personaje principal, John Carpenter decidió elaborar una saga en la que todas las películas estuviesen conformadas por historias que tuviesen relación con la noche de Halloween, apareciendo así
Halloween III: El Día de la Bruja, una de las peores entregas, a mi gusto, de la saga. Esta es la única, pues, que no tiene absolutamente nada que ver con la historia de Michael Myers, dado que, de hecho, su única aparición tiene lugar a través de un anuncio televisivo en que se avisa de la emisión de
La noche de Halloween, la película original de Carpenter. La película fue un absoluto fracaso en taquilla, lo que llevó a Carpenter a abandonar su idea. Cuenta la historia de un vendedor que distribuye máscaras con un chip informático que a su vez contiene una pieza del monumento Stonhenge. En algunos círculos, está considerada de culto, pero a mi gusto se trata de una secuela bastante risible que de curiosidad no tiene nada. Los elementos de la serie B más desoladora son conjugados con el espíritu de los films de
Chuck Norris y
Charles Bronson, quedándonos de este modo un barullo ajetreado en el que un policía investiga todo el tema de las máscaras mientras se enfrenta a una especie de robots karatecas con yema de huevo por sangre. El final no cierra la historia, pues el protagonista llama a las emisoras para que cancelen la emisión de un programa que consumará las intenciones del villano de turno, pero el canal 3 sigue dándole hasta el momento en que aparecen los títulos de crédito.
Tras el fracaso de esta última entrega, se recuperó para el cine al personaje de Michael Myers, en 1988, a través de la película
Halloween IV: El regreso de Michael Myers. Notablemente superior a su entrega anterior, la película mantuvo cierto ambiente de mediocridad, pese al regreso al elenco del gran
Donald Pleasence a su inmortal papel de Sam Loomis. Dirigida por
Dwight H. Little, uno de los actuales responsables de la serie
Prison Break y próximo director de la adaptación al cine del videojuego
Tekken, la película continúa la historia de Myers a través de la hija huérfana de la protagonista de las dos primeras entregas. Durante toda la película, Myers trata de dar con la niña, dejando múltiples víctimas a su paso, mientras algunos afectados de 1978 toman sus armas y buscan al psicópata para eliminarlo de una vez por todas. Al final de la película, después de que la madrastra de la niña atropelle al asesino, la pequeña tiene un ligero contacto con Myers, que revive y después sufre un tiroteo que finaliza en explosión. El último minuto, sin embargo, encumbra notablemente el conjunto con un sorpresón que no se supo aprovechar en la quinta entrega: la niña, de algún modo, siente ciertos lazos de unión con Myers, cuyo espíritu se apodera de ella impulsándola a matar a su madrastra. Un final impresionante, que dejó boquiabierto a más de uno, ¡a mí el primero!

El año siguiente, la historia continuó con
Halloween V: La venganza de Michael Myers, en la que mostraban como el psicópata salía ileso del accidente, volviendo para consumar su objetivo de acabar con la niña. Se mantuvo el mismo elenco interpretativo y la dirección recayó en el francés
Dominique Othenin-Girard, que no fue capaz de dar rienda suelta al espectacular final de su entrega anterior, ofreciéndonos, simplemente, una secuela más. Sin embargo, aquí se ahonda algo más en la psicología del personaje. Loomis mantiene un diálogo con él que acaba en tragedia, y más tarde, cuando Myers va a cumplir "cierto ritual", siente lástima hacia la niña, que le pide que se retire la careta, viendo lágrimas en sus ojos. No obstante, cuando ella tiene contacto físico con él, la ira vuelve a dominarle, y de nuevo intenta asesinarla. Al final, por una de esas cosas que sólo ocurren en las películas, Loomis, ileso ante la herida que Myers le ha provocado, se hace con unas cadenas, arrojándoselas y provocando su encarcelación. En el último minuto de película, un hombre misterioso del que no se sabe nada mata a los guardias de la prisión, explotándola y rescatando a Myers, dejando de nuevo un final abierto para la siguiente entrega, otro de los puntos bajos de la saga.
Seis años tuvieron que esperar los espectadores para que al fin, en 1995, conociesen la identidad del oscuro visitante que libera a Michael de la cárcel, a través de la película
Halloween VI: La maldición de Michael Myers, en la que, por primera vez, se trató de abordar el perfil sobrenatural del protagonista. Así, su inmortalidad fue explicada por medio de una maldición ascentral que él no podía controlar, la de la espina. El mito cuenta que esta maldición, que utiliza a Myers como una simple marioneta guiándole hasta las víctimas apropiadas, se produce para evitar una especie de plaga que afectaría a su lugar natal, Haddonfield. En la sexta entrega, además, se persigue a un bebé llamado a ser, de algún modo, el sucesor. En esta película, además, reaparecen algunos de los personajes principales, como uno de los niños de la cinta original, y el Dr. Loomis, que se mantiene entre los personajes principales, ya está completamente retirado. Sin embargo, el actor que le dio vida, Donald Pleasance, murió tras finalizar el rodaje. El film está dedicado a su memoria. Una mala despedida del cine para un grande no lo suficientemente recordado, que aquí ejerce exactamente la misma labor que en las anteriores secuelas: entregar a la película todo su buen hacer interpretativo para otorgarle algo de dignidad a un conjunto cuyo guión no da más de sí. En el caso de
Halloween VI, ni él ni nadie pudieron evitar otro enorme fracaso, con los alicientes justos como para poder ser una de las más interesantes y compactas de la saga. Pero no, por increíble que parezca, el film de
Joe Chapelle es uno de los más aburridos de las nueve entregas firmadas hasta la fecha, siendo completamente infumable desde el primer minuto hasta el último. Pleasance no se lo merecía.
Afortunadamente, en 1998, con motivo del 20º aniversario de
La noche de Halloween, se decidió llevar a cabo una película que recuperase el espíritu de las primeras y mejores entregas,
Halloween H20: 20 años después, en la que el estimable
Steve Miner (uno de los máximos responsables de la saga
Viernes 13, y autor de la mejor entrega a gusto del que esto escribe, la tercera) tomó las riendas de la dirección. Aunque no se logró alcanzar el nivel de las dos primeras, se trata de una película obviamente superior al resto de secuelas. Miner se olvidó de los subproductos predecesores, y filmó una película mucho más elaborada que recuperaba, además, a Jamie Lee Curtis como protagonista, e introducía a actores tan populares actualmente como Josh Harnett, Michelle Williams o Joseph Gordon-Levitt, así como permitía un cameo de la madre en la vida real de la protagonista, Janet Leigh. Cierto que en su primera hora juega demasiado al susto fácil y existe cierto aire autoparódico (pese a su excelente montaje), pero la parte final compensa todo lo demás. En sus primeros minutos, el director se permite introducir un pequeño homenaje a
Jason Voorhees, para después servir en bandeja a Myers sus primeros asesinatos. A diferencia de las demás entregas (con la vergonzosa excepción de la tercera),
Halloween H20 no transcurre en Haddonfield, sino en algún lugar del Norte de California, donde Laurie Strode, ahora bajo el nombre de Keri Tate, vive escondida por si algún día su endomoniado hermano, Michael Myers, vuelve para terminar lo que empezó hace veinte años. También se nos explica que, en contra de lo que se comentaba en la cuarta entrega, en la que la hija de la protagonista afirmaba ser huérfana, Strode finjió su muerte en un accidente de tráfico. Michael Myers llega a la localidad prácticamente de casualidad para matar de nuevo a un grupo de adolescentes que celebran la fiesta de Halloween, pero se topa de repente con su hermana, a la que daba por muerta. Después de que Myers intente matar al hijo de esta, Strode lo ayuda a él y a su novia a escapar del psicópata para enfrentarse de una vez por todas a él y dejar de esconderse. Así, la protagonista se hace con un hacha y persigue a Myers hasta matarlo de todas las maneras posibles. Cuando la ambulancia se va a llevar su cadáver, Strode secuestra la furgoneta, incrédula ante la posibilidad de que, veinte años después, su hermano al fin haya muerto. Efectivamente, durante la travesía hacía nadie sabe dónde, la bolsa con el cadáver empieza a hacer movimientos, lo que lleva a la protagonista a arrojar el vehículo cuesta abajo y, más tarde, cuando el asesino queda atrapado entre la furgoneta y un árbol, decapitarle y acabar con la pesadilla que llevaba años persiguiéndola.
Aunque este hubiese sido un final notable para la saga, en 2002
Rick Rosenthal, el director de
Halloween II: ¡Sanguinario!, volvió a la saga para brindarnos otro de los episodios más flojos, con
Halloween: Resurrection. La premisa es interesante, pues Michael Myers se ha convertido ya en un mito, y seis jóvenes son seleccionados para pasar una noche en su casa rodeados de cámaras, lo que permite que todo se vea en directo por Internet. Sin embargo, de no ser porque el asesino se llama Michael Myers y la película lleva un "Halloween" en el título, este mediocre trabajo de Rosenthal podría ser tomado sin problemas como una 'horror-teen' más, en la que un asesino persigue a unos jóvenes dispuestos a pasar una noche de miedo en el lugar menos adecuado. Lo peor de todo es que la película es tan rutinaria que incluso resulta aburrida. Salvando la escena inicial de una Jamie Lee Curtis encerrada en el manicomio tras descubrirse que el hombre al que mata en la escena final de
Halloween H20 era un padre de familia que, casualmente también llevaba esa máscara (¿se les podría haber ocurrido algo peor?), todo lo demás es, simple y llanamente, un desastre. La película comienza cuando Strode descubre que Myers ha llegado al hospital psiquiátrico donde ella reside para acabar con su vida. Tras un enfrentamiento, todo acaba con el asesino pendiendo de un hilo. Temerosa de cometer el mismo error, Strode se acerca a su hermano para quitarle la máscara, pero de repente éste le clava un cuchillo, provocando su muerte definitiva. Después tiene lugar todo el rollo del 'reality-show' en el que los adolescentes de turno mueren uno a uno, hasta culminar todo con un rollo karateca y una explosión producida por un cortocircuito ocasionado por los adolescentes al atar a Myers, que, por enésima vez, muere. Al final de la película, su cadáver es llevado a una clínica. La forense abre la bolsa y de repente Myers despierta, teniendo lugar entonces los títulos de crédito. Hay firmes rumores de continuar la saga de manera que el hijo del Dr. Loomis sea el encargado de destruir a Myers. Como sea igual que esta secuela... Por cierto, para los que no entiendan como Curtis pudo prestarse a aparecer en esta entrega, la respuesta es que era ni más ni menos que una exigencia del contrato. Duda resuelta.
Finalizando, les dejo con un vídeo de algo más de cuatro minutos que recopila los mejores momentos de la primera y mejor entrega, La noche de Halloween, con el Mr. Sandman de las Chordettes de fondo. ¡Una delicia!
Muy pronto, reseña de Halloween. El origen, de Rob Zombie.
4 insolencias:
Creo que no he sido capaz de verlas todas. La quinta y sexta no las recuerdo...
Después de Halloween H20 (que a mí me pareció mala, pero menos mala que las anteriores) no quise sufrir más.
La tercera fue un intento de vender una película con el nombre de Halloween y poco más, probablemente para reiniciar una nueva saga (un intento desesperado más propio de una cuarta o quinta secuela que no de una segunda)
Para mí la secuela más notable es la primera, y tp es que sea nada del otro jueves.
La obra de Carpenter es insuperable e inimitable.
Protno veré el remake y ya podremos compartir opiniones :)
Saludos ;)
Respondiendo tu pregunta en el post pasado: Si, ya vi el remake de "Halloween" y en lo personal no me pareció muy memorable, aunque tampoco una completa pérdida de tiempo aunque si esperaba más de Zombie. En cuanto a la franquicia de Halloween en general, soy muy fan y mis secuelas favoritas son la segunda parte y H20, aunque la obra maestra de John Carpenter tiene el lugar más alto en mis favoritas de horror y probablemente cine en general.
Saludos
¡Qué profesionalidad! Yo no me atrevería a tragarme las ocho películas, me conformaría con las dos primeras y a lo sumo la tercera, cuyo mayor pecado parece ser haber intentado hacer algo diferente. No me negaréis que hubiese sido curioso tener todos los años una nueva historia de Halloween con el sello Carpenter, en lugar de siempre el mismo tipo con la máscara (máscara que, supuestamente, estaba elaborada a partir de una careta del capitán Kirk de "Star Trek"). Pero no pudo ser, y han tenido que ser los Simpson los continuadores de la tradición.
Una pena que no se hiciera realidad aquella condición que, quizá para librarse de los productores que se la ofrecían, se cuenta que puso Carpenter para realizar una de las continuaciones: ¡que su acción tuviese lugar en el espacio!
Pliskeen, a mí "Halloween H20" me pareció bastante maja. No es mejor que las dos primeras, pero tampoco vamos a pedir peras al olmo. Tiene algún defectillo, pero en general es bastante apañada.
Sam, hoy trataré de publicar la reseña de "Halloween. El origen", por lo que pronto podremos hablar de ella más tendidamente. Sin embargo, sí le diré que a mí también me decepcionó un poco. Es mejor que "H20" y, en general, que todas las secuelas realizadas desde la tercera entrega, pero confiaba en ver algo más hondo. Las anteriores películas de Rob Zombie me habían gustado mucho más. Eso sí, hay, al menos, dos momentos arrebatadores...
Abuelo Igor, ha sido duro, pero a veces uno tiene que hacer estas cosas para no aburrir al personal. Imagínese: cuatro días seguidos viendo únicamente películas de "Halloween" y llendo al cine a ver la nueva. Pero aún estoy aquí, de una sola pieza. Hubiera sido curioso que la idea de Carpenter llegase a buen puerto, pero es que la tercera, más allá de sus intenciones, es muy mala. Mucho.
Por lo menos, la cuarta, la quinta y la sexta, aunque no eran precisamente buenas, tenían continuidad entre ellas, cosa que mantenía ligeramente el interés. Algo es algo.
¡Un saludo!
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