Muy curiosa película, que supuso el debut en el largometraje de Jared Hess, una de las jóvenes promesas de Hollywood. Sin contar con un éxito demoledor, Napoleon Dynamite se convirtió de la noche a la mañana en todo un film de culto, dada su innegable originalidad. Y es que, pese a la sencillez de su argumento, Napoleon Dynamite supone un cambio de juego en la comedia adolescente que hasta ahora habíamos visto.
Jared Hess presta atención, de este modo, al sector menos popular de los institutos, siguiendo a Napoleon, un joven apático, ‘freaky’ -en el peor sentido de la palabra- y con muy pocos amigos, que comparte piso con un treintañero en su misma sintonía y sin demasiadas aspiraciones en la vida. Hess trata de innovar, principalmente, en el estilo narrativo, alejándose de las pautas del cine norteamericano más comercial y optando por una pasividad que a más de uno resultará desquiciante, con la que pretende retratar la monotonía y el aburrimiento con que sus protagonistas viven los no pocos acontecimientos que se darán a lo largo del film (incluyendo, mucho ojo, después de los créditos, pues la película continúa más tarde durante unos minutos).
El problema principal reside en que, pasado el cuarto de hora, esta “originalidad” deja de sorprender, y desde ese momento el espectador sigue con el justo interés la historia, especialmente porque los personajes son, en su gran mayoría, excelentes creaciones y están tratados por los guionistas con un cariño inusual. Más tarde, en su desarrollo, presenta bastantes tiempos muertos en los que no ocurre nada que llame demasiado la atención. De todos modos, en parte este era uno de los objetivos de Hess a la hora de contar la historia. Efectivo en menor o mayor medida, no es a ciencia cierta un error del todo achacable, sino un estilo pasivo y parsimonioso que puede gustar o no hacerlo.
Aun así, en su última media hora, Napoleon Dynamite levanta asombrosamente el vuelo, regalando al espectador un puñado de buenos momentos de hilaridad (la chapa, el número de Napoleon en las elecciones) y, sobre todo, incrementando sobremanera la acción. Es aquí, cuando, en su mayoría, la película funciona mejor, pues uno lo pasa bastante bien y le resulta imposible quitar ojo de la pantalla.
Además, los actores son muy buenos. Fue esta película, precisamente, la que nos descubrió a Jon Heder, excelente intérprete que encarna a la perfección su personaje. Poco tiempo después, Heder prolongaría su éxito con Patinazo a la gloria, con Will Ferrell, enorme triunfo taquillero en Estados Unidos y fracaso absoluto en los demás países donde fue exhibida. Muy bien también Efren Ramírez, en la misma tónica de su protagonista, y Jon Gries, que está impagable. Mucha atención a la actuación de la joven Tina Majorino, a la que ya habíamos visto antes en otras películas (¡era la niña de Waterworld!), en un completo cambio de registro con el que inmortaliza a uno de los mejores personajes del film.
En líneas generales, es un film entretenido que se ve sin muchos problemas, pero al cual su condición de película de culto no ha hecho ningún favor. Tiene grandes momentos, pero, por lo general, está bastante sobrevalorada, siendo, simplemente, una interesante propuesta ‘indie’ con algún que otro curioso logro. Después de Napoleon Dynamite, Jared Hess se pasó al cine comercial con Super Nacho, a la que la crítica despedazó sin piedad. Qué quieren que les diga, a mi gusto, no existe una diferencia sensible entre la calidad de una y otra, lo que ocurre es que, como suele pasar, a Hess había que echarle en cara como fuese el haber dirigido una comedia con Jack Black.
Sinceramente, ambas son bastante dignas, a pesar de que la conclusión que se saque tras disfrutar Napoleon Dynamite sea la misma que cuando se ve un episodio de Trailer Park Boys.
Calificación
6,75/10



5 insolencias:
Yo empiezo a no hacerle mucho caso a eso de "película de culto", porque me suelo llevar una decepción.
El kit de la cuestión reside en que cualquier película que guste a un grupo de personas y que por lo que sea no haya sido estrenada en salas o haya pasado completamente desapercibida, ya pasa a tener dicho calificativo, muchas veces sin importar la calidad de ésta (tp digo que este sea el caso)
Y esto sucede mucho en estos últimos años, como el hecho de llamar a casi todas las películas "molonas", obras maestras.
A mí hay películas que me encantan, pero no a todas las consideraré obras maestras (de hecho, muy pocas). Y con "película de culto" ocurre lo mismo.
"Napoleon Dynamite" me la recomendó un ex-compañero de trabajo, pero fue el mismo que me recomendó "Bubba Ho Ep", que me pareció un fracaso en todos los géneros que intentaba tocar: comedia, terror, drama. No me dormí de milagro, así que obviamente ya no hice caso de su otra recomendación xDD
Como no soy muy dado a la comedia y a usted, que sí lo es, no le ha convencido, yo casi que me ahorro la enésima "película de culto".
Podrá ser simpática y original, pero no me atrae en absoluto.
Saludos ;)
Si a usted el género no le va, ahórresela sin problemas.
Lo cierto es que es toda una curiosidad, sí, pero tampoco es que sea nada del otro jueves. Uno no se arrepiente de verla, y de hecho se dan auténticos hallazgos a lo largo de su metraje (incluso en la narración), pero luego no es que quede precisamente el regusto de haber visto una gran película. Pero se pasa bien el rato, que era -quiero pensar- lo que se pretendía.
"Bubba Ho-Tep" nunca la he visto, y lo cierto es que sí tenía ganas. Ya la veré y juzgaré.
¡Un saludo!
Grandiosa comedia, recuerdo que me tocó verla por primera vez cuando vivía en Estados Unidos alguien me la recomendó de la nada y yo no tenía idea que película era. Así que le eché un vistazo y la adoré, sin duda una de mis favoritas. Quizá agregó al valor de la película que la vi muy pronto cuando se estrenó y no tuve chance de hacerme falsas expectativas con la fama y la notoriedad que fue adquiriendo. Quizá si la viera hoy no me diera tanta risa, pero definitivamente me moría cuando la vi por primera vez.
¡Saludos!
pufff a mi este tipo de cien me da muuucha pereza, no me apetece nada la verdad
Sam, lo cierto es que ver una película con el peso de ser "de culto" sí que puede ser un arma de doble filo. El caso es que "Napoleon Dynamite" tiene bastante calidad, lo que hace que se vea sin problemas. Y es que, al menos, tiene un puñado de momentazos inmensos de hilaridad. Está bastante bien, sí.
Cotu, ¡qué perezoso es usted, hombre! En cualquier caso, aunque "Napoleon Dynamite" no es una película magnífica, le aviso que no es de "esas". Que no es una comedia adolescente al uso, vaya.
¡Un saludo!
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