jueves 10 de enero de 2008

Todos los caminos llevan a Haddonfield

Para los que aún no lo hayan apreciado, en el nuevo año, además de que multitud de estrenos interesantísimos van a colmar nuestra cartelera, también tiene liugar ni más ni menos que el 30º aniversario de una de las películas de terror más influyentes de todos los tiempos, La noche de Halloween, del maestro Carpenter. Aunque por muchos sigue estando considerada una película menor de su autor, se trata de una de las cimas indiscutibles del género, que renovó los cánones del mismo hasta dejarlo prácticamente como lo tenemos ahora. Y es que resulta la mar de curioso que, en medio de tan variopintos trabajos que siguen cultivando la bonita tradición de hacer pasar miedo al respetable, algunos de ellos atiborrados de efectos especiales y novedosas técnicas audiovisuales, una película como La noche de Halloween se mantenga honrosamente fresca, y siga inquietando a más de uno en pasajes tan sencillos como la fuga de Michael Myers del hospital psiquiátrico. El éxito del film fue tal que contó ni más ni menos que con ocho irregulares secuelas, la más reciente, estrenada en España el pasado 4 de Enero, con la nada desdeñable diferencia de más de cuatro meses con respecto a su país de origen.

Reglamentariamente, lo justo sería apuntar que esta interesante nueva entrega de la saga tiene mucho más de precuela que, tal y como se ha proclamado a los cuatro vientos, de 'remake'. Y es que, siguiendo la moda de prácticamente todas las sagas con psicópata incorporado, Halloween. El origen explora el pasado de su protagonista, Michael Myers, y de su conversión en uno de los hombres más temibles que pasaron jamás por Haddonfield. Afortunadamente, los resultados se quedan muy por encima de los conseguidos, cuando nos referimos a la calidad, en Hannibal. El origen del mal, un poco estimulante 'flash-back' de dos horas que repasaba los inicios criminales del personaje que años atrás inmortalizaría Anthony Hopkins, aunque quizás tampoco llega a alcanzar del todo las expectativas creadas tras el anuncio de que Rob Zombie, uno de los últimos grandes autores de cine de terror, sería el encargado de dirigirla. Vayamos por partes.

Antes de nada, comentar que, para disfrutar de Halloween. El origen, no es necesario haber visto las entregas realizadas durante las últimas tres décadas, como, cumpliendo con los deberes, ha hecho un servidor (créanme, sin coacción, sólo por placer, pues torturarme de este modo se ha convertido ya en uno de mis pasatiempos favoritos). Sin embargo, sí se dan ciertos guiños a las entregas anteriores, ligerísimas referencias, algunas de ellas muy sutiles, por lo que tampoco es moco de pavo tragarse las ocho anteriores, siempre y cuando se esté preparado para tal amalgama de... Bueno, dejémoslo aquí. De todos modos, me atrevería a decir que, en contra de lo que muchos han afirmado, quien no conozca la saga disfrutará mucho más con la precuela de Rob Zombie que alguien que, más o menos, conozca al dedillo muchos de los detalles y cartas que guarda el avispado realizador para el final.

No obstante, Zombie no ha realizado una adaptación al uso, cosa que, a día de hoy, podríamos aplaudir con fervor, sino que ha tratado de llevar la idea principal del psicópata desatado a su terreno... lo cual ha logrado a medias. Y es que, en los primeros 40 minutos, calculo, de película, da la sensación de que el director se ha olvidado de todo respeto, toda similitud con la historia original, de modo que aquí el jovencísimo Michael Myers no sólo elimina, sin persárselo dos veces, a su hermana, sino a buena parte de sus allegados, personas de su entorno no necesariamente de su familia. Rob Zombie insinúa que el camino que Myers ha tenido que recorrer hasta convertirse en el monstruo que vaga por Haddonfield dejando a su paso un buen rastro de sangre ha sido mucho más largo y complejo que varias puñaladas a su queridísima Judith usando un cuchillo carnicero. Sin embargo, pese a lo grotesco de este planteamiento (¡no olvídemos que es un niño de primaria!), Zombie no ha trabajado el aspecto psicológico tanto como nos ha querido hacer pensar.

Y es que, pese al loable trabajo del director por realizar una película "diferente", su propuesta no es tan radicalmente original, sino que recurre a multitud de tópicos para justificar de un modo muy superficial la actuación de su protagonista. ¿Cuáles son las respuestas que el director de la estupenda La casa de los 1.000 cadáveres da a la locura de Myers? No más que la rabia acumulada por años de convivir bajo el techo de un padre alcohólico que le maltrata, una madre que por la noche baila en un bar de 'striptease' y una hermana que aprovecha las horas muertas para magrearse con su novio. Eso, y, por supuesto, el imprescindible acoso escolar.

Es por ello que lo más decepcionante de Halloween. El origen no es ni cómo se ha afrontado ni qué ha salido, sino la muy poco creíble maniobra de presentar al personaje principal, Michael Myers, como un libro abierto, pero plagado de vocablos coloquiales acentuados por la macabra atracción de su autor por el 'gore', arrebatos cada vez menos usuales en el cine de terror, que, en sus primeros coletazos, llama notablemente la atención del espectador, para que, más tarde, este lo vea de un modo tan natural que no sólo no sorprende, sino que cansa, especialmente en su último tramo. De todos modos, es de agradecer que, más allá del perfil inmortal del protagonista, Zombie haya dejado a un lado el aspecto sobrenatural de Myers que tan mal afrontó Joe Chapelle en la desastrosa Halloween VI: La maldición de Michael Myers. Y es que, si la leyenda que cuenta que fueron voces las que impulsaron al protagonista a, con tan sólo seis años, matar a su hermana se hubiera tratado aquí, el carácter malsano y cargado de tensión de la película se habría esfumado de la manera más risible que cabía.

No es este el único acierto (además del impresionante montaje y el excelente empleo de las tonalidades para narrar las diferentes partes de la corta pero intensa vida de Myers) del director en la, pese a todo, estimable Halloween. El origen: aunque el conjunto es irregular y, en su parte final, se queda algo fofa, hay varias escenas memorables, de las cuales dos de ellas podríamos considerarlas desde ya sumamante arrebatadoras. La primera, el ansiado contacto de Myers con su hermana viva Laurie Strode y lo que tiene lugar tras él justo antes de que el director vuelva a desmelenarse. Una escena filmada sin estridencias de ningún tipo, cautivadora y, a su vez, clara muestra de que, más allá del 'heavy-metal' y los desmembramientos, bajo la identidad de Rob Zombie se esconde un autor con mayúsculas que, cuando haya controlado del todo su talento y las tripas con las que firma cada uno de sus arriesgadísimos trabajos, no hay duda de que será un hombre muy a tener en cuenta en las filas del género de terror, quién sabe si más allá de él. Seguramente, uno de los minutos más impactantes que veremos este año en cines, tal es el magnetismo y la extraordinaria carga visual y musical que complementa ese no muy extenso fragmento. Maravilloso.

La segunda escena de la discordia sería su última secuencia, completamente opuesta a la citada en anteriores líneas. Rodada sin concesiones y con toda la brutalidad que ha acabado por caracterizar a Zombie, el sonido de ese disparo impacta tanto como si fuese real, convirtiéndose en el notable broche final a la cinta, pues justo en ese instante es cuando aparecen los títulos de créditos, complementados con imágenes insertadas casi caprichosamente al son de la inolvidable música de John Carpenter.

Una pena que, como a todo genio que se precie, a Rob Zombie le guste tanto reírse de la platea y prefiera resumir su probada inteligencia en un par de milimetrados chispazos, insuficientes como para tratar siquiera de plantar cara a la cinta original.

Calificación
6,50/10

5 insolencias:

Pliskeen dijo...

Reitiro una vez más lo dicho, a riesgo de resultar cansino: Carpenter es mucho Carpenter.

Con este innecesario remake (¿cuál no lo es? xDD) voy a ser bastante exigente, aunque tp más que con las anteriores secuelas.

Pronto la veré y podremos debatir a conciencia. De momento no tengo ningún tipo de expectativa (ni buena ni mala). Tp he visto nada del señor Zombie que me sirva de referencia (creo recordar que me las recomendó usted, pero si le soy sincero, viendo los trailers de La casa de los 1000 cadaveres...me da mucha pereza echarle un ojo)

Lo dicho, ya le contaré.

De todas formas, creo que el prólogo de la original contaba lo suficiente y que lo mejor de Myers era el halo de misterio que le envolvía y eso es lo que daba miedo. A la que le dan un origen, bien sea un trauma infantil o algo sobrenatural (explicado en las secuelas, como bien apunta usted), pierde toda la gracia.

Saludos ;)

Jaime Lorite dijo...

Carpenter es un maestro, pero Zombie ha sido inteligente y no se ha dedicado a imitarle, sino a imprimir su estilo personal a la historia, a pesar de que este no quede tan plenamente satisfactorio como debería haberlo hecho.
Dicho esto, supongo que intuirá que las dos primeras son, formalmente, mejores, lo cual tampoco debería llevarnos a rechazar del todo "Halloween. El origen", que, pese a todo, es otra forma de verlo.
No sea demasiado exigente con la película, únicamente espere ver la historia de Carpenter complementada. Tiene mucho más de precuela que de 'remake', por lo que se cuentan cosas que no sabíamos (de dónde sale la careta, el origen de la vestimenta del protagonista...), pero que tampoco pasaba nada, todo sea dicho, por ello.
Aun así, es una de las pocas películas que narran el origen del protagonista y no desilusionan, al contrario, levantan mayor interés hacia el psicópata de turno, en este caso, Michael Myers. No se recrea en el aspecto psicológico (cosa que, pese a lo que muchos han apuntado, a mí no me parece tan bien dibujado...), sino en el perfil macabro, con lo cual la gracia no se pierde, desde luego. Pero quizás sí satura.
En cualquier caso, confío en que la vea pronto y me cuente. Yo fui a verla con unos amigos y todos salieron bastante satisfechos, algunos más que yo, probablemente por lo que mencionaba en la reseña, que quienes no conociesen la saga disfrutarían algo más de la historia, al ser para ellos completamente nueva y encerrar obviamente más sorpresas.
La única pega que le veo a la forma en la que está contada es que la sorpresa de que Laurie Strode sea la hermana de Michael Myers se pierde por completo, como pasa con "Star Wars" cuando se empieza a ver desde el Episodio I y no desde el original, el IV. Pero no había remedio para ello, por lo que ese pequeño e insignifiante detalle es perdonable.
¡No me sea vago y vea "La casa de los 1.000 cadáveres" y "Los renegados del Diablo", buen hombre!

¡Un saludo!

Reverendo Gore dijo...

Me pierdo unos días por el ciberespacio y ¡qué casualidad!, hablas del mismísmo Myers.
Soy un fanático de Carpenter, y sin tener que mencionar las recurrentes 'La cosa', 'Dark Star', 'Starman' o '1997: Rescate...' (entre las muchas que tiene este gran cineasta), también soy gran fan de Myers, un personaje que asentó el slasher y creó un estilo.
Creo que una de las razones por las que acabé en Sitges este año fue por ver la versión del Sr.Zombie que tanto prometía (como bien dices en los trailers) en su principio.
Algo empezó a oler mal cuando Rob no acudió al estreno en España...nos mandó a la actriz y al actor de color que aparecía en 'El amanecer de los muertos' de Romero (esperanzas frustradas por tanto de hacerme foto con su querida mujer...grr).
En mi opinión, puede ser "el mejor remake" que se haga de un personaje del estilo (miedo me da los futuros Jason y la precuela de Freddy), pero eso no excusa tampoco para alabarla.
Bien apuntas en que le ha dado algo de dignidad a un personaje que ya con su última película, sonrojaba a los más seguidores de las andanzas de Myers.
Creo que el problema de la película fue conseguir venderla haciendo un producto disfrutable para conocedores y nuevo público. La primera parte es entretenida, pero que consuma casi todo el metraje le dejó a Zombie con escasos 40 min para resumir la trama de la película original. A los fans de Myers les hubiera bastado la primera parte, pero claro...con la recaudación que le hubieran aportado pocas bocas podría haber alimentado Rob Zombie.
A destacar, una magnífica banda sonora, abriendo con 'God of thunder' de Kiss, y pasando por 'Tom Sawyer', 'Love Hurts', 'Baby I love your way', 'Halloween' de Misfit, y por supuesto, 'Don't fear the reaper' (por obligación tenía que salir también en ésta).
¿La puntuación? Correcta, no te has pasado, se merece ese 6 con decimales.
Esperamos el nuevo proyecto de Rob, la adaptación de su 'Spookshow' con 'El Superbeasto'.
Un saludo.

Sam_Loomis dijo...

A mí el remake de "Halloween" me decepcionó porque había leído incontables veces antes de ver el filme que Rob Zombie iba a "hacer el concepto suyo" y afirmaciones por el estilo que me hacían creer que iba a ver una aproximación fresca y muy interesante al personaje de Michael Myers y a la mitología Halloween en general. Pero no, lo que obtuve fue una película entretenida hasta cierto punto, que en su primera parte nos mostraba un psicópata en potencia siguiendo todos los clichés del manual como la familia que lo trata mal, el padrastro que lo insulta, los chicos de la escuela que lo molestan, etc. y en su segunda mitad, un calco completo de la obra original de Carpenter. A eso yo no le veo mucho mérito, y realmente pensaba que Zombie iba a entregar algo mucho más innovador.

Saludos

Jaime Lorite dijo...

Reverendo, lo cierto es que de Carpenter no he visto más de dos o tres películas, y encima una de ellas era "Fantasmas de Marte". Entre las reseñas pendientes de la columna de la derecha aparecen tres películas suyas ("1997: Rescate en Nueva York", "2013: Rescate en L.A." y "La Cosa: El enigma de otro mundo"), por lo que pronto (quien dice pronto, dice en unos meses, que con esa lista esto parece la Seguridad Social) tendremos ocasión de hablar largo y tendido del director. Por otro lado, soy un admirador confeso de Rob Zombie, y he hecho todo lo que he podido por otorgale a "Halloween. El origen" una reseña y una puntuación correctas. Creo que, más o menos, he sido imparcial. Algo es algo. Se trata de un buen 'remake', pero, efectivamente, se queda algo por debajo de las expectativas, y también de los anteriores trabajos del director. Por cierto, algo que me he dejado en la crítica: Sheri Moon Zombie está como un queso.
Sam, de algún modo, Zombie sí que ha llevado la historia un poco a su terreno. El problema es que no ha cuajado tan bien como debería. A mí el prólogo, aunque efectivo, me parece demasiado poco creíble, porque, como bien indica usted, Zombie ha recurrido sorprendentemente a buena parte de los tópicos del género. No es un mal trabajo, en absoluto, pero a mí también me ha decepcionado un poco.

¡Un saludo!