domingo 20 de enero de 2008

Una de intrigas matemáticas

Soy un tipo con mucho tiempo libre, y cuando tengo tiempo libre soy peligroso. Esta es la razón de más peso que puedo ofrecer a la hora de justificar esta reseña de Cube, bajo el contexto de cine matemático resucitado recientemente por la estimable Los crímenes de Oxford, de Alex de la Iglesia, de la que tendrán crítica muy pronto por estos lares. Cube y Los crímenes de Oxford se parecen entre sí lo que un huevo a una castaña, pero en ambas se habla de términos científicos y numéricos, y tinglados de esos que un fracasado de letras como yo nunca podría llegar a entender, por lo que la relación parece inequívoca. Otra película hubiese sido más apropiada, pero el pasado año, entre los ya derribados muros de Sesión Nocturna, hice otro reportaje rarito de esos con motivo del estreno de El número 23 y, aunque por aquí todos queremos mucho a Darren Aronofsky, no había bemoles a ver otra vez Pi. Fe en el caos y a analizarla punto por punto. Vamos, pues, con la obra de culto de Vincenzo Natali, que también se las trae.

Resulta irónico en ciertas ocasiones ver como cientos de miles de espectadores inconformistas tratan de investigar el significado del cubo de Natali y las muchas y confusas metáforas que nuestro amigo canadiense ha montado en Cube, cuando probablemente una de las propiedades más destacables -y destacadas- de la misma sea la sencillez con la que el director de Cypher confecciona una historia cuyo mayor atractivo es el hecho de no significar nada. ¿Qué es el cubo? La teoría más expandida por la red es que se trata, simple y llanamente, de un experimento gubernamental que utiliza a ciudadanos medios con vidas alejadas de toda estridencia como conejillos de indias entre los cuales la cooperación, más allá de una bota o unas gafas, es su principal arma de resistencia y supervivencia. Sin embargo, yo creo que el experimento en cuestión, más que gubernamental, es tan cinematográfico como lo puede ser cualquier otra película de similares características. Igual todo lo del cubo, a juzgar por su final, no es más que un purgatorio de tránsito indefinido, pero como aquí el autor no está en condiciones de analizar nada enjundioso, trataré de centrarme, más que en el porqué del cubo, en el proqué de lo portentoso de Cube.

Y es que, aunque el argumento se centra en la aparición de seis desconocidos sin relación aparente entre ellos dentro de una sala cúbica rodeada de más salas cúbicas que conforman, obviamente, un monumental cubo, vista ahora uno se da cuenta de que la película de Natali es, probablemente, una de las más importantes y originales que fueron llevadas a cabo en la época de los noventa. Ni el Saw de James Wan, claro deudor de Cube, supone una mínima parte de la sombra del inmenso y complicado embrollo que plantea el canadiense. Tratar de saber lo que simboliza cada tonalidad de las imperantes en las salas del claustrofóbico y cúbico laberinto es, a estas alturas, una tarea ardua e inútil, pues, aun a riesgo de equivocarme, tengo la certeza de que el realizador no tenía mayor intención que la de realzar la atmósfera de tensión, de pánico, que se apodera en momentos determinadísimos de la carga dramática del film.

Una carga dramática que se acentúa con el paso de los minutos, partiendo del desconcierto inicial hasta la desesperación y las ansias por escapar de una cárcel desconocida y salvaje que encierra miles de trampas y misterios que, probablemente, no vivan para conocer. Afortunadamente, Cube cuenta con la sólida base de un guión brillantemente escrito por tres cabezas (entre ellas la del director) con la suficiente imaginación como para divertir al espectador durante una hora y media ambientada únicamente en cuatro paredes que dan paso a otras cuatro paredes, con la esperanza de alcanzar una salida. Es por ello que, de entre las decenas de películas ambientadas en lugares claustrofóbicos y sin salida, Cube es la película de referencia.

Una maravilla por la que el espectador no pierde el interés en ningún momento, que impacta cuando debe hacerlo y no abusa de efectismos baratos. Con unos personajes variopintos y muy bien retratados, definidos siempre a través de unos muy inteligentes y esquemáticos diálogos, la película de Natali supone un capítulo importante dentro de la cada vez más reconocida ciencia-ficción con aires independientes, casi siempre destinada, como es el caso, a convertirse en un trabajo de culto, que obtuvo gran reconocimiento el año en que fue presentada en el Festival de Sitges, consiguiendo los galardones principales, entre ellos el de Mejor Película. Sólo una pega: uno sabe casi al dedillo quién va a palmar y quién va a salvarse, por lo que no hay mucha sorpresa en su desenlace. Aun así, éste, que sigue sin dar detalle alguno sobre el significado del cubo, está rodado extraordinariamente, con una sabia conjugación de la iluminación y la fotografía, que brilla con luz propia en todo momento.

Película imprescindible y apasionante, a pesar de los líos matemáticos de su tramo final con todo lo del puente, los movimientos del cubo y los factores astronómicos, que cualquier aficionado al género no debe dejar de ver.

Calificación
8/10

17 insolencias:

Pliskeen dijo...

Me alegro que esta vez el peso de "obra de culto" no haya hecho mella en usted ni en la propia película. Ya se sabe...las expectativas son muy traicioneras.

Por suerte "Cube" es una película que se vale por sí misma, más allá de ese estatus alcanzado con el tiempo y que, por otra parte, bien merecido es (algo que no se puede decir de todas las llamadas "de culto")

La primera vez que la ví quedé impresionado. Fue un pase televisivo de madrugada y dí con ella haciendo zapping (bendito sea éste). Me atrapó enseguida y me fascinó, tanto por la forma como por el contenido. Por no hablar de ese final tan evocador (que de seguro tendrá varias lecturas según se mire)

Son varias las preguntas que deja en el aire y no siempre en relación a la trama, y eso para mí es fantástico, a la par que digno de elogio, porque supone un riesgo del que no todos saben salir victoriosos (y del que muchos otros caen en la pedanteria más grotesca)

Encima es una cinta de terror y ciencia-ficción que sirve de factible entretenimiento. Incluso quien no se haga esas preguntas acerca del cubo y demás, también logra pasar un buen rato.

Hágase un favor: no vea las secuelas. Mantenga intacto el recuerdo de ésta.

La segunda parte es infumable. Un insulto.
La tercera, en forma de precuela, recupera un poco el espíritu de la original, pero sigue siendo mediocre.

Saludos ;)

Darkhalf dijo...

De numeros también trata la recientísima "la habitación de fermat"... ypor suupesto toda la serie de Numbers :)

Dani Lebowski dijo...

Cube es una grandísima película, una película de culto desde el principio, la carrera de Natali es digna de mención, veremos que le dejan hacer en Hollywood. Cypher también me gustó mucho, es un gran Philip K. Dick, sin ser una adaptación.

caligula dijo...

Un par de comentarios de uno que se mete por aquí a molestar (con su permiso, obviamente). Por un lado, nunca he entendido por qué la gente se dedica en pensar qué es el cubo, si un proyecto de la CIA, si una nave espacial, si el cielo o el infierno, etc. Eso es lo de menos, es más, de lo que pasa en la película no se puede sacar ninguna conclusión, ni siquiera del personaje del arquitecto. Lo importante de la película no es eso. La peli va de seis personas que no se conocen, completamente descolodadas porque no saben dónde están, de como son tan diferentes cuando llevan la misma ropa (los que son iguales como seres humanos que son diferentes en sus sentimientos), etc. Es como Gran Hermano pero tomado en serio. Y el resto de movidas y por qués no tiene importancia. Es como plantearse qué esperan en "Esperando a Godot" ¡Eso no tiene importancia! lo que cuenta es la relación entre ellos, el miedo, la claustrofobia, la situación, etc.

Por otro lado, no entiendo que, si esta película a don Lorinte le parece cojonuda le da 8, y a Aullidos, que le parece más bien fallida, le da un 7. Tan sólo una nota de diferencia?

Y una sugerencia con un poco de mala baba: ¿por qué, dentro del campo de película matemática o científica, no se ha atrevido con PRIMER? jejejeje...

Jaime Lorite dijo...

Pliskeen, lo cierto es que de las últimas películas "de culto" que he visto, "Cube" es de las pocas que me ha satisfecho plenamente.
No sé si las secuelas, que no me apetecen nada, resolverán algo, pero lo cierto es que las preguntas sobre qué es el cubo, por qué hay seis personas en él, y qué significa el final se me antojan innecesarias, y creo que muchas de ellas ni siquiera tienen respuestas. Simplemente es una aituación que Natali plantea casi a modo de investigación sobre las relaciones humanas y las reacciones de las personas ante determinadas adversidades.
Por una vez, le haré caso y no veré las otras entregas :)

Darkhalf, de hecho, "La habitación de Fermat" fue la primera película que pensé para esto, pero, obviamente, encontrarla en cines ya es una tarea imposible, y por el eMule no circula ningún DvDRip. Ya caerá.
La serie "Numb3rs" nunca la he visto, pero tengo curiosidad.

Dani, la verdad es que de Natali he visto más bien poco. Si "Cypher" es la mitad de buena que "Cube", sospecho que lo pasaré pipa. Dentro de nada la veré.

Calígula, ¡bienvenido, hombre! Siempre se agradece ver por aquí gente nueva.
Tiene razón en lo referente a las "preguntas". Es ridículo cuestionarse ciertos detalles del argumento cuando lo que en realidad plantea Natali es meramente psicológico.
Respecto a las siempre polémicas puntuaciones... Bueno, hay que tener en cuenta que son numéricas, y esto siempre da paso a malentendidos. Ténicamente, ciñéndonos a esto, también podríamos entender que "Expiación" es casi tan buena como "Alien".
De todos modos, con "Aullidos" traté de ser justo. Es una película con problemas en su ritmo narrativo, pero eso también puede ser, perfectamente, cosa mía, al estar acostumbrado a cosas más ágiles y directas. Pese a que no me encantase precisamente, le reconozco muchas virtudes.
Aun así, en las etiquetas acostumbro clasificar a las películas dentro de "Mala", "Floja", "Aceptable", "Muy buena" y "Magnífica", para que no haya dudas.
De "Primer" ni me acordé, pero me han entrado escalofríos de sólo pensar en verla. No sé, la añado a la larga lista de reseñas pendientes de 'Fuera de contexto', en la columna de al lado, y que sea lo que Dios quiera.

¡Un saludo!

caligula dijo...

Se lo digo en serio: no sufra usted, no vea Primer, la mayor tomadura de pelo de la historia. No sea masoca, de verdad, no pierda el tiempo... y si la ve, no le dé vueltas, porque no tiene sentido, aunque sea usted capaz de encontrar un gráfico que hizo alguien por ahí, kilométrico, sobre los pasos temporales (hay gente que se aburre mucho)

Jaime Lorite dijo...

Interesante...
He visto películas de la talla de "Bratz", "Crossroads" o "Last Days". Sobreviviré.
Al menos, ha tenido el detalle de avisarme. ¡Muchas gracias!

¡Un saludo!

caligula dijo...

Pero al menos, don lorite, esas películas que usted dice son lo que son y no engañan a nadie, van de chorradas con historias rocambolescas, con chistes simples y demás. Pero Primer va de película no ya de culto, sino de película para cultos, inteligente y bien hilada, liando la madeja hasta más no poder, y al final se queda en nada, en un tremendo lío sin sentido y una historia bastante simple de fondo. Un tremendo engañabobos y un tostón de mucho cuidado porque, por un lado, la trama que subyace está más vista que el tebeo, y el tema científico está muy embarullado para que nadie pueda seguirlo y quedar como el más listo de clase (y, como siempre, ¿dónde está ahora el más listo de cualquier clase? pues desaparecido en combate...)

Abuelo Igor dijo...

Que conste que no soy un fanático de "Primer", pero, ¿por qué se lleva tanto eso de "como no me enteré de esta peli, es una basura y la mayor tomadura de pelo de la historia"? A mí personalmente, la última frase del comentario anterior de Calígula me da la pista definitiva, que no es sino el resentimiento contra los que se creen inteligentes. Vamos, yo tampoco era el más listo de clase, pero sé de alguno que lo era y está por ahí en puestos de ingeniero ganando una buena pasta.

Ese tipo de anti-intelectualismo demagógico a mí me suena a "me estás ofendiendo por hacerme sentir inferior", y yo creo que, si a uno no le interesan un tipo determinado de argumentos o ideas, pues simplemente los ignora, porque mostrar esa agresividad lo que demuestra es que el tema te importa y que en el fondo te gustaría contarte entre "los listos".

Si ahora resulta que para que una peli no sea un tostón la tiene que entender hasta el más simple de los espectadores, no me extraña que el cine ande como anda, apuntando al mínimo común denominador el 90% de las veces. La idea de que se puedan considerar preferibles "Bratz" o "Crossroads", la de Britney, a experimentos como "Primer", que podrán no gustar nada pero al menos intentan hacer algo diferente, me parece en sí preocupante.

caligula dijo...

El problema que quería decir (un tanto humorísticamente), don abuelo, es que lo único que ofrece Primer es un intelectualismo de baratillo, del más listo de la clase que es sólo el empollón y que detrás de todo el tejemaneje de cambios temporales cuenta una historia que se ha visto mil veces. Quiero decir que si en vez de poner 20 cambios temporales que no pintan mucho, lo dejase en dos o tres, el motivo por el que lo hacen estaría más claro (la historia estaría más lograda, la perfilación de los personajes sería más profunda, las actuaciones estarían más logradas, la utilización de lá música sería más adecuada, los clímax de la película estarían más delimitados, etc), pero me pareció una película en la que el director sólo pretende hacerse el listo y nada más. Porque la historia de verdad, con el asesinato en la fiesta, es bastante simple. Y, por si fuera poco, al final del todo se dedica a intentar explicarlo todo como si el público fuera tonto (SPOILER... me refiero al artificio de ponerle un pinganillo en la oreja a uno de los protagonista para saber lo que pasa, mostrado en primer plano para que todo el público, que debe ser tonto, lo vea clarito, que además me parece una solución bastante simple, y eso que parecen querer encontrar un final soprendente, pero no lo consiguen... FIN SPOILER). Es decir, como tratado sobre bucles temporales estará muy bien, no lo dudo, pero como película con inicio, nudo y desenlace básico no funciona, y al final se ve que no sabe contar la historia.

No se confunda: no era una oda anti-intelectualista, pretendía decir que el director y guionista y protagonista no es tan inteligente como intenta hacernos creer, ya que no pasa de embrollar conceptos científicos y bucles temporales para liar al público y dejarle con la boca abierta.

hay sin embargo otras muchas películas (y novelas) que juegan con conceptos científicos y matemáticos, e incluso filosóficos, que no intentan mostrar lo mucho que sabe el director, y en los que estos conceptos están a merced de una historia. En Primer es al revés: la historia está a merced de los conceptos científicos. Hay mucha gente, y yo el primero, que disfrutamos con las rayadas de David Lynch aunque no las entendamos y no trata al público de tonto (bueno, eso va en opiniones); o algunos chistes de Woody Allen sobre la cultura judía o sobre historia o sobre filosofía, etc. Es como si en Parque Jurásico se pasaran todo el tiempo hablando sobre el genoma de los dinosaurios y el proceso de volver a crearlos (cuando en los primeros 20 minutos lo explican a la perfección), perdiendo la trama; o si en La Mosca de Cronemberg se dedicaran a hablar eternamente sobre el proceso que produce la mutación del científico. Hay muchos thrillers que juegan con conceptos forenses por la necesidad de la trama, pero no se pierden en ellos descuidando el resto sólo porque el director sabe mucho de criminología. En el mismo Cube hay unos cálculos matemáticos que a muchos se nos escapan, pero que comprendemos dentro de la trama. Pero la trama no se reduce básicamente a los cálculos, como hacen en Primer.

caligula dijo...

Por eso digo que Bratz y las demás, siendo malas, no engañan: son lo que son y no se disfrazan de otra cosa (otra cosa es que sean buenas o malas, que gusten o no gusten). Digamos que son coherentes con lo que ofrecen y cómo lo ofrecen. Primer sin embargo se rodó con ínfulas de gran película de culto con reverso científico, y al final se queda en liar la madeja y nada más, lo que además se arrastra en un ritmo bastante cansino.

y perdonen ustedes por los ladrillos que les voy soltando (pa una vez que escribo, y no cierro el pico!! en persona no soy tan pesado, que conste)

Jaime Lorite dijo...

Debates, debates. Siempre se agradece ver comentarios como los de ustedes por aquí, aunque sea sobre una película que un servidor no ha visto.
Un motivo más para atreverme con "Primer"... Pero ya, si eso, dentro de un tiempo.

¡Un saludo!

Abuelo Igor dijo...

Buena respuesta, don Calígula, pero no estoy de acuerdo (si no hubiese opiniones distintas, menudo aburrimiento de mundo).

Lo gracioso de "Primer" es que su director afirmaba haber aprendido todo lo que sabía de cine para hacerla, sin conocer las tradiciones anteriores, lo cual, para bien o para mal, se nota.

Es curioso que una película que apenas dura hora y diez se le haga tan interminable a algunos, pero para mí lo que llama la atención no es que quiera explicarlo todo, sino que no quiere explicar nada. De hecho, te pasas tres cuartos de hora viendo a los tíos sin saber de qué va su experimento, porque se les ve como verías a unos científicos de verdad, hablando de cosas que sólo ellos entienden, sin ponerse a gritar, en plan peli de tebeo, "ahora volveré hacia atrás en el tiempo y dominaré el mundo, ja, ja, ja".

Lo curioso, o lo exasperante, según se mire, es que, cuando empiezas a darte cuenta de lo que se supone que sucede, termina la peli y te deja con las ganas. Yo de veras no sé, Calígula, de qué nos habríamos enterado sin ese primer plano del auricular en la oreja. Pero no veo tantas ganas de embrollar el asunto y dejarlo innecesariamente oscuro. En la vida real ninguno nos habríamos enterado de lo ocurrido.

El hecho de que se hayan contado mil historias de viajes en el tiempo no quita para que se puedan dar nuevos enfoques sobre el asunto. La idea de Carruth es mostrar esa historia de un modo realista, sin que parezca una película, y eso es lo que la hace curiosa o frustrante, según se mire. Los científicos de "Parque Jurásico", en la vida real, te aseguro que se pasarían el tiempo hablando del genoma, haciendo hasta chistes privados sobre ello que nadie de fuera sabría captar. "Parque Jurásico" es una peli de aventuras, y "La mosca" es una peli de terror, pero "Primer" es una peli sobre científicos, que es algo que a mí no me interesa demasiado, pero es un tema tan digno de ser tratado como cualquier otro.

No deberíamos olvidar que estamos ante una película modesta, hecha con cuatro duros por gente que no es profesional ni experta. Su mayor baza es precisamente esa impenetrabilidad, esa especie de ironía según la cual si se llegase a fabricar un invento del calibre de una máquina del tiempo, nadie lo entendería. Claro que para desentrañar los laberintos de la acción casi hace falta un diploma en lógica avanzada y yo no tengo ni el tiempo ni la inclinación para ello. Y si encima el tío hubiese puesto una trama compleja de relaciones personales, imagínense el barullo.

Lo que me gusta es que haya alguien dispuesto por una vez a no dejarlo todo clarito y explicado despacio. Mal que les pese a muchos, no sólo de planteamiento, nudo y desenlace vive el cine. No digo que haya que tirarlos por la borda, pero hay otras cosas. Esta peli será árida y difícil, pero por lo menos se sale de los tópicos, no hay explosiones finales, no hay moraleja, no te tienes que creer que Catherine Zeta-Jones, por poner sólo un ejemplo, es diplomada en física nuclear, y, si por un casual no la soportas, no dura ni hora y veinte. Lo cual son razones para defenderla. El Carruth este, si se cree más listo de lo que es, no me molesta más que otros que se creen muy guapos, muy machos o muy buenos actores. Por alguna razón, y sigo en mis trece, su pecado número uno es la exhibición de conocimiento e inteligencia como reclamo principal. ¡Pero si el pobre casi es lo único que tiene!

caligula dijo...

Supongo, don abuelo, que nos encontramos en un punto en el que cada uno piensa a su manera. Yo es que, donde usted dice que ve exhibición de conocimientos e inteligencia como reclamo principal, yo lo que veo es una pose por parte del director, un intentar vendernos la moto sin conseguirlo, y no le veo la inteligencia por ningún lado.

Quiero decir, si lo que pretende es mostrar el proceso científico sin más, ¿por qué se molesta en dar tantos saltos temporales?. O bien muestra el proceso hasta que lo logran, o si quiere hablar de paradojas espacio-temporales, con tres saltos, uno de ellos fallidos, explicaría lo mismo (además, al haber tanto cambio temporal, con cambios de estados de ánimo de los personajes, estos cambios no es que sean confusos, es que no están, quizá por falta de tiempo, quizá por no contar con grandes actores), y añade una historia de fondo, que yo creo que te dedicas a una cosa, o te dedicas a la otra, y si eres un genio te puedes dedicar a las dos, pero no es el caso, aunque él se lo crea. Por otro lado, yo sí creo que el director quiere dar todas las explicaciones (la especie de resumen final y alguna entrevista suya que leí).

Y es cierto que no hay por qué entender el embrollo y el lenguaje científico para saber lo que sucede ni para hacer un retrato del conjunto. Ahí están, sin más, los monos 2001 y el misterioso monolito, donde, sin saber qué es el monolito en sí y menos aún el lenguaje de los monos, se entiende lo que les ha pasado a los monos y la influencia del monolito, lo pusiera quien lo pusiera. Es más, sólo viendo las series de médicos, cuando empiezan a gritar nombres de enfermedades y medicamentos y aparatos que no conocemos, no sabemos de qué hablan, pero sí vemos las sencaciones (vale, un ejemplo simple el que he puesto, pero efectivo). En la misma Cube, ni idea de lo que es el cubo, no da respuestas, no se necesitan, pero se nota lo que sienten los personajes, tan sólo crea un micromundo agobiante (¿reflejo del real?). En Primer se pierden en autocomplacerse en la búsqueda de diálogos demasiado embrollados y en mostrar los poquitos medios que tenían. De hecho, no queda claro por qué algunos de los científicos abandonan, cuando debería ser algo importante (creo que eran dos), para eso directamente ni los metas.

Y sobre la escasez de medios, con muchos menos se hizo Clerks(película muy distinta pero que funciona en lo que pretende) En Primer quieren que quede claro que la han hecho en un garaje y lo explotan. Clerks está en una tienda, pero no parece que presuman de ello. Dice usted bien que Parque Jurásico y la Mosca son películas de aventuras y de terror en un ambiente científico. Pero recuerde que en Primer intruducen un asesinato, pasando a un pequeño campo de thriller, bastante simple y burdo, con un desenlace igualmente simple.

Estoy intentando buscar un ejemplo de película sobre el proceso científico y es que sólo se me ocurre un biopic de Marie Curie con Katherine Hepburn que estaba bastante bien interpreda, pero no me parece buen ejemplo. En un sentido parecido podemos encontrar Muerte en Venecia, en este caso sobre el proceso creativo, la búsqueda de la belleza en el arte y el camino de incomprensión y autodestrucción que conlleva. Si hacemos un símil entre el proceso de creación científico y la búsqueda de sus fines con el proceso de creación literaria, se aprecia completamente la diferencia. En Muerte en Venecia lo resumen todo en un niño, simplifican el entorno y acaban dando la idea perfecta. Si a la película le quitas los trajes de época, también se puede ver que se hizo con pocos medios (decorados naturales, un actor principal, varios extras, etc). El director (¿Visconti?) podía haberlo liado más, crear una compleja atmósfera con la peste de fondo, dejarse llevar con diálgos sobre arte y belleza de los dos colegas músicos (si les pone a hablar de óperas, compositores, longitudes de onda, acústicas, etc), pero sólo utiliza una escena para mostrarlo, mucha música, y el resto son imágenes y situaciones. Le interesa más lo que cuenta y dejar interrogantes abiertos al que lo vea, que no el cómo lo cuenta.

Por otro lado, yo no creo que Primer intente dejar interrogantes, sobre el fondo, y sí sobre la forma.

Y ya cierro el pico... disculpe usted, don Abuelo (y también don Jaime por colarme en su casa y por descuajeringarle la película, pero tiene dos opiniones diferentes para comparar al menos, no?), que seguro que me repito más que el ajo. Y eso que no tengo una caña delante!!

Jaime Lorite dijo...

No se disculpe conmigo, Calígula. Al menos, con ustedes me entretengo :)

Anónimo dijo...

ESTA PELÍ FUE MUY LIOSA PERO ME ENCANTÓ...ME GUSTARÍA VER LAS TRES.
BUEN ANALISIS ;D

Anónimo dijo...

hola a todos, cube es una de esas películas tipo odisea espacial 2001, es decir una película que con el paso de los años van adquiriendo adeptos y que inicialmente pasó desapercibida y no entendida, la trama nos hace pasear por teorías matemáticas pseudo filosóficas, intentando rasgar el velo que nos distancia de nuestra propia realidad, me explicaré, ¿ y si realmente nuestras vidas, nuestra realidad se moviera en un mundo cúbico?, ¿y si todo lo creado conteniera en su realidad esencial esa forma?, es decir, cada uno de nosotros seriamos un cubo, dentro de otro cubo (el mundo),dentro de otro cubo (sistema planetario)y así hasta un infinito numero de cubos, el movimiento de celdas cúbicas dentro del gran cubo nos hablaría de las circunstancias y fuerzas o leyes que rigen el gran cubo así como cada una de las celdas en si mismas concebidas como cubos independientes, el final es asombroso, solo desde una actitud simplista uno puede ser consciente de que no hay escapatoria, que no somos dueños de nuestro propio destino, que nuestro destino va íntimamente ligado a las fuerzas superiores que rigen el "gran cubo", y que nuestra liberación consiste en desentrañar esas "fuerzas" o "leyes", decodificar su programa, solo así seremos personas libres, los otros personajes no son mas que diferentes perfiles, de maneras de buscar esa descodificación, todas ellas fracasan por que no saben mantener una actitud correcta y acaban siendo engullidas por el "gran cubo"

un saludo a todos
benet

angel_caido1965@hotmail.com

 
Clicky Web Analytics