Resulta, cuanto menos, paradójico que, hace nueve años, el entretenido 'remake' de La momia aspirara a convertir presumiblemente a la nueva saga en el perfecto relevo de un Indiana Jones completamente desaparecido en combate desde su última correría con Sean Connery y, ahora, con la tercera entrega recién estrenada, consiga ofrecer al espectador una sensación exactamente contraria: que echemos demasiado de menos al héroe encarnado por Harrison Ford, aun habiendo pasado poco más de dos meses desde el estreno de su última película. Aunque es perdonable que Sommers tomara ciertos elementos del arqueólogo creado por George Lucas y Steven Spielberg -¿quién no se ha sentido nunca influenciado por algo?-, era cuestión de tiempo que una saga que ya acumulaba deudas creativas por todas partes mostrar síntomas de flaqueo. En contra de ciertas opiniones, la primera entrega de la, hasta ahora, trilogía resultó ser un más que sólido divertimento, gracias a un guión más o menos fresco que nos devolvía a una clase de cine de aventuras que llevábamos demasiado tiempo sin ver y ya extrañábamos en demasía. Pese a tener ya pocas cosas en común con la película de Karloff en la que se inspiraba, Sommers logró crear una suerte de mitología, con personajes carismáticos y atractivos, y una interesante trama de por medio. Tal vez no explotaba del todo las posibilidades de la historia, como esa especie de tragedia existente entre los personajes del sumo sacerdote Imhotep y su amor no correspondido, Anck-Su-Namun; así como esa especie de anti-redención asesina en la que había de matar a Evelyn para, en su lugar, poder resucitar a su amada, pero el director lo compensaba con unas fantásticas dosis de entretenimiento y aventuras, unidas a una cierta sencillez sobre el conjunto que la daba un toque despretensionado y agradecido. Sin embargo, el desgaste empezó a notarse demasiado rápido con su inminente secuela, la pasable The Mummy Returns. El presupuesto fue mucho mayor y la película, bastante aparatosa e irregular. El conjunto seguía mostrando cierta consistencia y, pese a todo, distraía bastante y la historia todavía guardaba cierto atractivo.Saltándonos -nadie quiere recordarlos- los dos 'spin-off' con los que contó uno de los personajes de esta película, The Scorpion King, esta semana se ha estrenado la levemente esperada última entrega de la trilogía, en la que se ha apostado por cambiar casi todo: de entrada, Stephen Sommers, el responsable de las entregas anteriores, deja la silla de director al escasamente fiable Rob Cohen, director acostumbrado a ofrecer una de cal y otra de arena. Por otro lado, Rachel Weisz decide marcharse con Amenábar para rodar su Ágora, propiciando la contratación de una nueva actriz, Maria Bello, para el personaje. Otros, como Oded Fehr (el personaje de Ardeth Bay) tampoco aparecen en la película, sin siquiera contar con una sola mención.
Todo pintaba mal desde antes de su estreno, y, en efecto, los peores augurios, acallados antes por su buen material promocional, se han hecho realidad. La tumba del Emperador Dragón, en lugar de tratar de revitalizar la saga, tan solo toma las directrices de las anteriores entregas para entregar algo mucho más endeble, una especie de remix de la fórmula. Seguro que no soy el único que ha visto ese episodio de Los Simpson en el que, tras un incendio, aparecían como bomberos algunos de los ciudadanos de Springfield y, junto a ellos, un perro completamente desorientado, casi agonizante, del que Moe decía: "Han cruzado su raza tantas veces que no puede ni mantenerse en pie". Con esta nueva película de La momia pasa lo mismo. Ya son tantas las licencias, los "robos" a otras (mejores) películas del género que, a estas alturas, le es difícil sustentarse si no a base de parches, trampas y triquiñuelas de un guión que apuesta por el "todo vale" para, supuestamente, ofrecer espectáculo. Pero, aunque esa parece haber sido la prioridad del irregularísimo Cohen -realizador, pese a todo, de alguna que otra notable película como Dragón. La vida de Bruce Lee-, sobre todo al contar con un buen presupuesto entre sus manos (si hacemos caso a los rumores, este sería de 150 millones, algo que me parece completamente exagerado si tenemos en cuenta que la segunda apenas costó 98 y ofrecía un nivel parecido en lo que a efectos especiales se refiere), la película acaban por sustentarla Brendan Fraser y John Hannah, lo único salvable de la producción. Son, prácticamente, los únicos que han aguantado bien desde que Sommers y compañía redactaran el primer guión y crearan sus estupendos personajes. El resto, nada de nada. Maria Bello está completamente caricaturizada y se ve incapaz de retomar con acierto el rol dejado por Rachel Weisz. Para colmo, el personaje de Evelyn, en esta película, pasa a convertirse en una popular autora de libros basados en sus aventuras, lo que, sin ir más lejos, puede traernos a la memoria otra película de aventuras superior, la estupenda Tras el corazón verde, del gran Zemeckis.
Sin embargo, la culpa de todo no está en Cohen. El director ya ha demostrado con solvencia que sabe cumplir cuando se trata de rodar escenas de acción y hay un guión decente de por medio. No es el caso, pues, esta vez, el libreto es especialmente malo. Aunque la historia del Emperador Dragón es rebuscada y trata de ser original, el resto esta confeccionado a través de remiendos tejidos con la mayor convencionalidad. Todo en ella es previsible, pero, para colmo, crea un antagonista invencible -puede controlar los cinco elementos- al que luego no saben destruir dignamente cuando llega el momento de hacerlo. Se trata, sin duda, de la película peor resuelta que se ha estrenado en todo el año. Y luego nos metemos con el pobre Shyamalan por no dar una razón coherente a la sed asesina de unas puñeteras plantas.
Surgirán ahora iluminadas voces que la situarán como el más desolador 'blockbuster' de la temporada. Yo voy más lejos: es el más mediocre título que ha visto la luz este año en nuestras pantallas. Escalofriante que, hace poco más de cuatro meses, algunos de los productores quedaran tan satisfechos y entusiasmados con el resultado que decidieran entregarle al director varios billetitos más para seguir hinflando la producción. ¡Bravo! ¡A eso se le llama tener vista para el mercado! Resumiendo, una película tan abominable como los hombres de las nieves que surgen de las montañas, como quien no quiere la cosa, en mitad de la película.
Nivel de diversión: Bajo.
Para aficionados a...: Las más pobres miniseries fantásticas que, de cuando en cuando, programa Antena 3. La tumba del Emperador Dragón podría pasar, perfectamente, por una de ellas. En cuanto a los seguidores de la saga... La momia tendría que gustarles demasiado para poder soportar esta.
Valoración final: · (sobre cinco).
En un marco habitual, la película de Rob Cohen habría sido el estreno más pobre de la semana. Sin embargo, la ¿fortuna? ha querido que encuentre un serio competidor con varios kilos menos en su presupuesto y calidad semejante. Su título: Whisper, aunque en España han preferido cambiarlo por un desconcertante Hellion, el ángel caído. Aunque los 'remakes' de populares cintas de terror acostumbran ser nefastos, cuando nos encontramos con producciones como la dirigida por Steward Hendler realmente cuesta plantearse si lo que preferimos son mediocres repeticiones de buenos títulos del género o presuntas nuevas ideas, como la que nos ocupa. En realidad, Hellion de original tiene poco. Más bien, su caso es bastante parecido al de la película de la que hablábamos arriba: es un compendio de títulos mucho mejores, sin embargo, pertenientes a géneros un tanto dispares.Por momentos, parece perfilarse como un 'thriller' de personajes, centrando la trama en unos delincuentes que deberán ocuparse en cómo afrontar el problema que tienen entre manos: han secuestrado a un niño perteneciente a una familia de clase alta para poder conseguir un botín considerable con el rescate, pero, casualidades de la vida, ese niño resulta ser el hijo de Lucifer. De este modo, Hellion pasa a convertirse en otro título más de terror (del malo), sin demasiadas distancias con respecto a otras películas que saltan directamente al mercado del DVD, destinadas a estar a lo alto de una estantería de videoclub.
Su único aliciente es ver cómo se desenvuelven dos de los intérpretes más populares de televisión en su salto al cine: por un lado, tenemos a Josh Holloway, famoso por su papel de Sawyer en Lost y por anunciar colonias; por otro, a Sarah Wayne Callies, la doctora Sara en las dos primeras temporadas de Prison Break, que, al parecer, volverá a reincorporarse al reparto en su nueva temporada, algo que me parece, cuanto menos, disparatado, en vista de la suerte que corre en uno de los primeros capítulos de la tercera entrega. No son malos actores en absoluto y consiguen sacar ligeramente algo de sus planísimos personajes. Una lástima que Holloway, con el carisma suficiente para encabezar otro tipo de producciones, solo pueda dedicarse a films de medio pelo como el que nos ocupa mientras lo compagina con Lost. Veremos qué tal le va cuando acabe la serie, pues, para lo que le echan, el muchacho ha demostrado ser buen actor. En cuanto a Callies, la verdad es que se defiende bastante bien, aunque no parece encajar correctamente en una película de estas características. Cuando se quite de encima Prison Break -serie ya en exceso alargada si tenemos en cuenta cuál era su planteamiento inicial-, debría probar suerte en otros géneros (drama, sin ir más lejos).
El resto del reparto... Poca cosa. El niño, que nos retrotrae directamente al Damien de La profecía, resulta bastante repelente y poco verosímil, aunque también es culpa del guión, que pone en su boca frases un tanto ridículas que, de escalofriantes que pretenden resultar, únicamente provocan la sorna más cruel. De todos modos, en el guión existe alguna idea o situación interesante que, de haberse aprovechado mejor, podría haber dado incluso para un decente 'mainstream'. No obstante, la película está realizada con tanta desgana que acaba por ser de lo más rutinaria y predecible. Solo en su final parece levantar un poco el vuelo, pero la conclusión, aunque diferente a lo habitual, no puede desprenderse de cierto halo de ridiculez, por no hablar de su precipitación y convencionalidad en la ejecución. ¡Que hemos visto tantos lobos negros en estas películas que ya no acojonan, hombre!
Su única virtud es que es corta y, por ello, no aburre. El resto, con la única salvación de sus (pobres) actores, es desastroso, confuso, mediocre y demasiado visto. Incluso la tensión existente entre sus protagonistas acaba por quedarse a medio gas en detrimento de ese tonto aire a cine de terror psicológico que el director parece buscar. Sustos fáciles, escenas de impacto que siempre son una pesadilla, y voces "angelicales" atormentando a los personajes para que se les vaya la olla. Lo de siempre, o peor.
Nivel de diversión: Bajo.
Para aficionados a...: Las películas de terror con pocos alicientes que sean fáciles de cazar y no tengan desarrollos complicados. A quienes les vayan los subproductos de videoclub (sin 'gore' ni nada que se le parezca, ojo), felicidades: tienen la irrepetible oportunidad de disfrutar uno de ellos en la pantalla grande.
Valoración final: · (sobre cinco).





18 insolencias:
No podría estar más de acuerdo. La nueva (y espero que última) entrega de La momia es tan pobre en conceptos y hallazgos que no logra acercarse ni de lejos a los simpáticos resultados de la primera parte. No comprendo cómo Sommers (que tan bien sabe entretener) ha permitido que su curioso híbrido caiga en manos de guionistas tan mediocres. La dirección de Rob Cohen no es mala, aunque creo que deja bastante que desear, ya que dicho director es especialista en películas modernas. Las historias de época, como en este caso, necesitan un tratamiento diferente, más laborioso, por decirlo de alguna manera, y Cohen no ha estado a la altura... Y con respecto a los hombres de las nieves que aparecen a media película, debo decir que, efectivamente, dan bastante pena. Son feos de cojones y no tienen ni puta gracia. Mala suerte.
Nunca le había visto por aquí, así que gracias por comentar. Siempre es agradable ver gente nueva por aquí.
En lo relativo a "La momia", a mí las dos primeras entregas me parecen películas bastante reivindicables, especialmente la inicial. Aunque no son originales al cien por cien ni introducen demasiadas novedades en el género, son bastante entretenidas y podrían haber cimentado una buena saga. Sin embargo, justo ahora que dicen que George Lucas se ha cargado a Indiana Jones, ha llegado Rob Cohen, con un equipo de guionistas patético, y ha demostrado lo que en verdad es destrozar una saga que no estaba tan mal como muchos se empeñan en decir (si nos olvidamos, claro, de "The Scorpion King").
El caso es que Cohen ya ha demostrado en alguna ocasión que puede elaborar entretenimientos notables. Pese a su falta de neuronas, las primeras "xXx" y "A todo gas" son algunas de las películas de acción más entretenidas de los últimos años (no tanto sus secuelas...). Por no hablar de "Dragón", su mejor película. Pero, definitivamente, cuando el guión es desastroso, él no sabe levantarlo, pues, más que un cineasta avispado y con pericia, sólo es un director de método sin mucho que hacer ni decir en cosas como esta.
Coincido en lo de los hombres de las nieves. Desde luego, para ser su mayor baza, los efectos especiales no son gran cosa.
¡Un saludo!
La Momia 1 tiene su puntillo y dentro de unos años igual es bien recordada pero las secuelas...
Ya está última es innecesaria,esa saga está desgastada y si encima cambian actores,escriben un guión patético etc etc...infumable
No creo en absoluto que George Lucas se haya cargado la saga de Indiana Jones; de hecho, estoy convencido de que sin su aportación ésta ni siquiera existiría. Por otra parte, Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal no me pareció tan detestable en ningún aspecto. Por supuesto que el guión es un tanto chocante por el tema de los extraterrestres, aunque el personaje es de Lucas y éste puede hacer lo que le plazca con él. Reitero, a pesar de todo, que la peli no está para nada mal. El problema radica en que la gente espera mucho más de lo que sus propias mentes pueden llegar a imaginar y siempre buscan cumplir sus sueños con continuaciones de sagas célebres y otras historias de diferentes índoles. Como dice el propio Lucas, son sólo películas, y ya está. Y esto lo parafrasea alguien que vive, literalmente, por y para el cine.
Cambiando de tercio, te diré que Rob Cohen no es nada del otro mundo. Su trabajo, siempre correcto e interesante en algunas de sus propuestas, no dista demasiado de la labor que cumplen los directores de muchas series como CSI o Sin rastro, entre otras.
Y para terminar te doy las gracias por visitar mi blog. Soy nuevo en esto de la blogosfera, o blogocosa, como lo llaman algunos, y me hace ilusión recibir visitas.
Un abrazo.
Álvaro, a mi juicio, la segunda entrega aguantó más o menos bien porque seguía el mismo equipo, pero resultaba un poquito más artificiosa y perdía parte de la magia y espíritu de aventura de su notable antecesora. La tercera ha sido el caos. Tal vez si hubiera seguido Sommers y su equipo de guionistas hubiera sido, al menos, soportable. Pero "La tumba del Emperador Dragón", desde luego, tiene, como única razón de ser, la labor de familiarizar al espectador con la cultura asiática de cara los próximos JJ.OO. No más, y es una lástima.
Martín, ¡a mí me encanto la cuarta de Indy! A lo que me refería es que me parece gracioso que la gente diga que George Lucas se ha cargado la saga, cuando, al menos, la esencia del personaje seguía intacta. Lo que han hecho Cohen y, en especial, sus guionistas ha sido destrozar de verdad otra saga, cambiándolo todo y, encima, haciéndolo mal. Esto, y no lo de Indiana Jones, sí que es para sentirse insultado.
Completamente de acuerdo en sus observaciones sobre "El Reino de la Calavera de Cristal". La gente se saca muy rápido el carnet de crítico y, sin tener ni idea, empieza a sacarle defectos a películas cuyo visionado, simple y llanamente, no lo han sabido afrontar. Así de sencillo.
No me dé las gracias por mi visita. Es lo mínimo que puede hacer un 'bloggero'. Tanto a usted como a Álvaro les añado a mis enlaces :)
¡Un saludo!
Bueno, les añado cuando pueda, porque ahora parece ser que el 'blogroll' no funciona como debería. ¡Discúlpenme!
En retrospectiva, ninguna de las cintas anteriores de La Momia eran muy de antologia. Pero cumplian con ser divertidas. Esta de plano tropieza en todos lados como lo mencionas. Y tienes razon con lo de Cohen, digo Sommers tampoco es un gran director y Cohen ha sabido montar secuencias de acción interesantes (aunque nada mas)
Yo iba, después de leer que era una pésima cinta, con la emoción de ver a Jet Li rompiendo craneos y también ahi sali decepcionado. Ni momias hubo, para el colmo. Es muy probable que aparezca en muchas listas de fin de año, como la peor estrenada en 2008.
De la otra que hablas.... mmmm... si tenía ganas de verla. Pero mejor me espero a que la den en televisión.
Realmente, yo quedé asombrado: no podía creerme el hecho de haber presenciado una película con Jet Li y muchos 'yetis' que no me había gustado. Pero, en efecto, es tan mala que no sabe ni impactar. Por muy bien que ruede Cohen las secuencias de acción, le falta crear un mínimo de emoción. Así pues, "convence" en su ejecución, pero no embelesa a nadie.
Bueno, y Sommers no es malo en absoluto, lo que ocurre es que a veces conjuga demasiadas influencias. Por lo general, todas las películas suyas que he visto, incluso la vapuleada "Van Helsing", me parecen bastante honestas, realizadas con el único y sano objetivo de entretener.
No le recomiendo, desde luego, que pague por ver "Whisper". Se arrepentirá de haber tirado el dinero, pues la película es floja, floja.
¡Un saludo!
Todas las crítcas que leo la dejan bastante mal a la última de la Moamia. Lástima, porque el trailer parecía indicar otra cosa.
La priemra me gustó mucho y la segundo me decepcionó bastante.
Por mucho que critiquen la cuarta de Indiana Jones, aquella y toda la saga de Lucas y Spielberg estarán siempre muy por encima de esta otra franquicia.
Helion ya le digo que no me atrae lo más mínimo.
Por cierto, le escribo desde un cyber porque tengo el ordenador estropeado, así que es posible que me lea sus artículos con retraso.
Saludos ;)
La primera entrega de "La momia" está bastante bien, y la segunda se puede aguantar sin problemas, aunque el espíritu de la primera empieza a verse algo deteriorado.
La tercera es el desastre absoluto. El trailer, en efecto, parecía apuntar hacia el puro y sano entretenimiento. Pero la película es horrorosa, y eso no lo cambia nadie. Incluso yo, que suelo ser algo más tolerante con estas producciones, salí echando ascos.
Nada, nada, que Rick O'Connell sigue sin llegarle a Indy a la altura de los talones.
No se preocupe por lo del ordenador. A todos nos ha pasado alguna vez. Bastante significativo es ya el hecho de que vaya a un cyber y tenga el estupendo detalle de pasarse por aquí a comentar :)
¡Un saludo!
No había atendido al "extraño parecido" (salvando las distancias claro está) con 'Tras el corazón verde'.
Fui el día de su estreno esperando sentir el cosquilleo que años ha me provocara La Momia, o al menos el regustillo a fantasía sana de su secuela (mérito de Patricia Velásquez y Rachek supongo), pero ya poco quedaba. Como bien dices de l personaje de Ivy, que está "caricaturizada", con la cinta entera pasa lo mismo. No hace otra cosa que rozar el ridículo y el "autohomenaje", un recurso bastante pobre y demasiado recurrente (todo hay que decirlo). No hace sino recordarnos que sólo estamos viendo una copia o un quiero y no puedo. Después que nadie se extrañe si 'La Momia' no tiene nada que hacer contra el hombre-murciélago.
Desde un prólogo soso (los dos anteriores fueron magníficos, incluso el de la fallida 'El Rey Escorpión' aún tenía un poco de magia) hasta un final rebuscado...señores, no encontrarán más ni menos de lo que Lorite señala.
Punto, set y partido para usted por la crítica.
Hellion queda por ver, aunque con la premisa de copia de La profecía...poco por decir.
LIGERO SPOILER
(Me quedo con la frase que soltó una mujer a la salida del cine a su imperturbable marido: "¡Ayba, no sabía que los egipcios hubieran llevado las momias a Perú!"...Sí, y las pirámides señora, de exportación.)
¡Muchas gracias! A mí las dos primeras me gustaron. Da la sensación de que en algunos círculos alguno siente vergüenza por reconocer que "La momia" es endiabladamente divertida. Obviamente, las películas de Sommers cuentan con alguna incongruencia, pero, a mi gusto, dichas incongruencias son perdonables, pues a la saga no hay que exigirle mucho más que entretenimiento. Nunca ha sido ni será Indiana Jones, pero puede soportarse.
El disparate de su tercera entrega podría haberlo pasado un poco por alto si "La tumba del Emperador Dragón" fuera un buen divertimento. Pero es que, de hecho, es un tostón. Incluso llegué a mirar la hora varias veces.
Rob Cohen dice que probablemente habrá cuarta entrega, pero "La momia" está ya muy muerta. Solo desentierran un cadáver, y muy consumido.
Coincido en lo del prólogo. Dicen que la vela que va delante es la que ilumina. Pues eso.
Por cierto, ¡la frase me ha encantado y ya la tengo en mi 'subnick' de Messenger! :)
¡Un saludo!
Alberto Q.
www.lacoctelera.com/traslaspuertas
A mí la saga de la Momia siempre me pareció muy inferior a casi todas las del mismo patrón del género.
Reconozco que la primera me hizo algo de gracia (buenos efectos especiales y aventura) pero la segunda parte me pareció menos original y esta tercera no la voy a ver (que hay mucho material pendiente y más atractivo...)
Un saludo, Jaime
Gracias por dejar su opinión sobre mi blog.
Los efectos especiales de "La momia" siempre me han parecido algo cutrecillos, pero en las anteriores tenían cierto encanto... ¡En esta no!
Hace bien en ahorrarse esta tercera entrega. Dicen las malas lenguas que Cohen prepara la cuarta. En fin.
¡Un saludo!
Primero y principal, excelentes las reseñas. Con respecto a la Momia, a decir verdad nunca fui un gran fana de esas cintas. Si es cierto que la primera era entretenida, pero en definitiva, no es el tipo de cine que me atrae en demasía. Encima, por lo que comentas, en ésta última entrega todo va para peor, así que ya se a que atenerme.
Con respecto a "Whisper", particularmente fue una cinta que me gustó, pero que la he tomado como puro entretenimiento, ya que como bien dices el libreto y toda la estructura del film no es para nada original. Creo que la película cumple con el rol de ser meramente correcta, con una resolución que me pareció bastante buena, ya que en definitiva este tipo de cintas con éstos argumentos suelen atraerme bastante. Creo que se que en correcta y nada más. Por cierto, la actuación del jovencito diabólico, lo peor de la cinta.
Saludos!
A mí es que "Whisper" ni siquiera me pareció demasiado entretenida. Tiene sus momentos, pero no hya tensión, ni originalidad, ni nada que se le parezca. Sus actores, que no son gran cosa, son lo único destacable, aunque coincido con lo apuntado respecto al niño. ¡Hoy en día, con poner cara de mala leche, cualquiera se puede poner a interpretar!
¡Un saludo!
Las cintas de la Momia creo que hasta la dos (no he visto la última aún) por lo menos cumplian con entretener. La versión más torpe de Indiana Jones resultaba bastante divertida. Ahora para ser justos, a mi gusto la última Indiana Jones a ratos me pareció un robo a escenas de la saga de la momia (fue una de las razones por las cuales quede descontento con esa cinta). En el caso de Whisper es un tema que se ha tocado multiples veces por lo que no es como para esperar mucho de esa película.
Estupendas reseñas.
Saludos.
¿Indiana Jones copiando a "La momia"? Hombre, reconozco que el asunto tendría gracia y miga, pero vi la cuarta entrega el mismo día de su estreno y no me pareció que hubiera muchas similitudes -siendo algo rebuscados, podríamos como mucho citar lo de las hormigas gigantes-. Creo que la saga de Steven Spielberg tiene muchísima personalidad y no necesitar andar copieteando, ni mucho menos a los que han bebido de él. En la saga de Indy puede haber homenajes a la cultura pop, pero "robos", más bien pocos.
¡Un saludo!
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