Mientras el blog se sumerge en el caos del título -que no va por ahí, pero se puede aplicar maravillosamente al contexto-, supongo que será muy de agradecer que cuente, a modo reducido, qué tal van las cosas en las que me ocupo mientras me despreocupo de la bitácora. Realmente, no hay mucho que contar: aunque pensé que en cada uno de los presuntamente semanales 'post' podría comenzar con alguna batallita sobre mi emocionante vida, todo parece estar envuelto, desde hace ya un tiempo, en una normalidad insultante. Han pasado ya unas semanas desde que comencé el instituto y no ha ocurrido nada significativo, después de una primera toma de contacto con Filosofía 'destroyer' en la que ya se nos cuestionó cuál era el sentido de la vida -así, para romper el hielo-, y unas doce espectaculares clases de Historia en las que el profesor se ha encargado, entre otras cosas, de lapidar de una puñetera vez a Pío Moa y César Vidal, algo que era humanamente necesario.
Entre tanto, independientemente de todo y con tan solo dos compañeros más (eran tres, pero al parecer uno se ha rajado), he iniciado mis labores por sacar algún provecho a lo único que se me da medio bien o que, al menos, me gusta, llendo a la Escuela de Cine, algo que está funcionando como un "in-crescendo": tras una primera clase que no prometía nada bueno, en la que el profesor declaró pasión por Medem o Godard, se cargó Titanic y confesó no soportar la alucinante y muy sugerente Trainspotting, la cosa ha ido mejorando y, aunque me pierda habitualmente -¡qué traicioneros son los ángulos!- y sea todo muy técnico, se podría decir que promete bastante. Hubo alguno que me pidió que fuera comentando los truquitos que aprendiera por ahí -algunos muy curiosos, por cierto-, pero ¿no dicen que un mago jamás revela sus secretos? Pues eso.
Y, para cerrar esta introducción realizada con la (frustrada) intención de situar al héroe en escena, les anuncio que un servidor ha sumado un año más al casillero y ya van 16 primaveras, algo que obvié mencionar y que, por supuesto, es completamente irrelevante. Pasemos a lo que interesa: los estrenos. Pero los de hace dos semanas, que ando con un retraso de tres pares de cojones, y en breve se intentará actualizar más, que el síndrome post-vacacional es muy, muy malo.
Existe cierta unanimidad con respecto a Tropic Thunder, y eso, para tratarse de un trabajo de Stiller, es algo que me preocupa. Pongámonos en situación: hace algo más de una década, el popular protagonista de Los padres de ella estrenaba en cines The Cable Guy, protagonizada por el incombustible Jim Carrey, que alcanzó tal fracaso crítico que, pasados los años, solo temerarios como el que esto escribe nos atrevemos a reivindicar la locura de una propuesta sin precedentes. Tiempo después, Stiller volvió con Zoolander, que de nuevo cosechó críticas de todo tipo, con la única diferencia de que acabaría convirtiéndose en casi una cinta de culto, al menos dentro del género. Con Tropic Thunder alcanzando estupendas valoraciones de grandes medios de comunicación, cabía intuir que, al menos, una cosa había cambiado desde el estreno de cualquiera de esas películas: o bien la crítica, o bien el propio Stiller. Sorprendentemente, el director, actor y todo lo que se le eche, sigue siendo muy fiel a sí mismo con una comedia que lleva al límite la insensatez de sus trabajos anteriores, permitiéndose lujos como el de tener un presupuesto en torno a los 100 millones de dólares -el mismo con el que ha contado, para que se hagan una idea, la imposible adaptación de Dragonball que está produciendo la Fox-.
Tropic Thunder, en principio, está planteada como una ácida sátira del cine bélico norteamericano y acaba omitiendo la apostilla de "bélico" para desmontar todo Hollywood, sus formas y las frivolidades de alguno de sus nombres por excelencia, aunque para ello tenga que contar, muy acertadamente, con miembros del 'star system' como Tom Cruise, en su mejor actuación desde hace lustros. Pese a sus consabidas irregularidades, muy típicas en Stiller, probablemente hablemos de una de los pocas comedias prácticamente redondas estrenadas este año, eficaz de principio a fin, y todo gracias a un guión muy bien elaborado por Justin Theroux -elegido para escribir la secuela de Iron Man tras su trabajo en esta película- y a un grupo de actores con muchísimo talento, incluyendo los impagables cameos. ¿Hartos de la pesada censura impuesta por Hollywood y el cuidado puesto en el lío de la calificación por edades? Tropic Thunder ofrece los diálogos que usted siempre quiso escuchar en una sala de cine y nunca le dejaron, así como un merecidísimo encumbramiento al llamado "negro de la película", personaje bastante recurrente en multitud de producciones, marcado siempre por las mismas pautas y que, ironías de la vida, ha tenido que ser definitivamente inmortalizado por un blanco: Robert Downey, Jr., inmenso en su soberana creación. Si lugar a dudas, una de las mejores películas de la temporada.
De algo parecido se podría haber hablado respecto a Babylon, de no ser por el martirio al que se ha visto sometida por ciertos productores. Aunque en principio se habló de que llegaría a Europa con el metraje extra eliminado en contra de los deseos del director, el hundimiento taquillero de la película en Estados Unidos parece haber motivado a la Fox ha acortar su metraje en todo el mundo, dejando las casi tres horas originales en una escueta hora y media. Por razones como esta y otras tantas, la buena idea que presenta Babylon no termina de funcionar. Kassovitz, su director, apunta maneras, pero se le ve algo desorientado en un proyecto que pedía una complejidad mucho mayor a la empleada, al menos, en la versión exhibida en cines. Tiene algunas imágenes poderosas (el primer "viaje" de Vin Diesel en coche) y destellos de buena ciencia-ficción, pero el resultado se antoja insuficiente, previsible y quizá algo tedioso.
Al final, Babylon resulta una película más de su protagonista, ocasionalmente divertida pero sin garra. Posee ciertos momentos conseguidos o, al menos, hechos con cierto talento, pero las circunstancias impiden que se llegue a más, mostrándose de lo más liviana dentro de la ciencia-ficción, y sin demasiadas cosas que contar ni aportar, sobre todo cuando ya hemos visto títulos como la muy superior Hijos de los hombres, de premisa parecida y también ambientada en un futuro, cuanto menos, apocalíptico. No se trata de una película tan horrible como se ha ido comentando -y aberrando- por ahí, pero obviamente está muy por debajo de las posibilidades de una historia que se merecía, en definitiva, otra cosa que la ofrecida por Kassovitz o por sus productores.
Bastante peor es el caso de Passengers, a pesar de que en esta no se ha echado a perder gran cosa, viendo el poco inspirado punto de partida de una película dirigida por el otrora prometedor Rodrigo García, hijo del novelista Gabriel García Márquez. Aunque Cosas que diría con solo mirarla tenía detalles bastante interesantes tratándose de un debut, García siguió haciendo más de lo mismo con Nueve vidas, insistiendo en la ya muy pesada idea de entrelazar diferentes historias y conectar finalmente a sus personajes, demostrando a su vez haber heredado buena parte del legado de su padre, especialmente en lo negativo, por la densidad de sus guiones y el excesivo retrato de sus personajes, demasiado elaborado y más bien plomizo. Después del inmerecido batacazo de la serie Seis grados, que mantenía exactamente la misma idea que las otras dos películas, aunque esta vez bajo el sabio amparo de J.J. Abrams, García se pasa al cine comercial, y la verdad es que el cambio no le ha sentado nada bien.
Passengers es una extraña mezcla entre el cine dramático de personajes y la intriga, cuyo problema principal radica, aparte de en lo insulso de su historia, en sus serias dificultades para mantener al espectador atento durante un metraje no muy extenso que, sin embargo, acaba por resultar excesivo. Si bien en su inicio todo parece apuntar hacia algo más digno, García pierde el rumbo completamente, demostrando que el ritmo nunca ha sido su mejor aliado, y llenando el guión de situaciones de relleno que aportan poco o nada a la historia, así como un halo de misterio bastante ridículo que, en la mayoría de las ocasiones, levanta indiferencia por encima de todo desconcierto. Resbalón del director y todo un trasìés para su actriz principal, Anne Hathaway, últimamente metida en producciones de peso 'hollywoodienses'. Lástima, también, que un buen actor como David Morse no pueda optar a mejores papeles y tenga que estar condenado a hacer el ridículo en títulos tan olvidables. La guinda al pastel: un final efectista, presuntamente de sorpresa, que, en lugar de conseguir llevar el producto hacia cotas más altas, lo único que hace es terminar de hundirlo. Una pérdida de tiempo, y a su vez el entierro creativo de un "cineasta" que apuntaba maneras y se ha quedando estancado en lo mismo. O peor.





9 insolencias:
Alberto Q.
www.lacoctelera.com/traslaspuertas
Felicidades por esas 16 primaveras amigo (quién las pillara...).
Me da algo de pena que deje entrever un tono amargo de abandonar el blog. Espero que siga al menos con los posts semanales (que lectores ya sabe que siempre ahí en la sombra).
Por cierto, una colleja leve a su profe que no traga TRAINSPOTTING.
Y sí, yo me sumo a que ponga alguno de los trucos que le están enseñando...
Sobre TROPIC THUNDER tengo que verla porque todo el mundo está destacando que Stiller ha dado en el clavo. Y este hombre nunca ha sido nada tonto, que conste.
Saludos señor!!!
Nota: Donde pone AHI debe poner HAY (las prisas).
ALberto Q.
¡Gracias, gracias! El tono amargo que usted aprecia son errores míos de escritura, seguro. No tengo ninguna intención de dejar el blog, lo que ocurre es que no puedo dedicarle todo el tiempo que quisiera y 'posts' como este son todo lo que puedo hacer. Supongo que menos es nada :)
"Tropic Thunder" es letal. Ben Stiller se ha reído de Hollywood en su propia cara y mismo lenguaje: a través de una superproducción de 100 millones de dólares. Gran comedia, sin duda.
¡Un saludo!
Vayamos por partes, como diría Jack El Destripador.
Lo primero, felicidades por su cumpleaños! Siendo usted tan joven y ya estudiando cine, seguro que en unos años se volverá todo un erudito en el tema. Aunque me huele que su profesor es uno de esos típicos pedantes gafapastas... así que mejor haga caso en lo que respecta a la teoría más técnica, y el resto de opiniones subjetivas ignórelas xD
En cuanto a las películas citadas...
De Tropic Thunder ni rastro, oiga. Tenía ganas de verla pero no la he encontrado en ningún cine de los que suelo ir. Y como usted comprenderá, no voy a rastrear toda mi ciudad teniendo tan cerca la "mula francis". Así que verla, la veré, en un momento u otro.
Las duras críticas de Babylon me espantaron, aunque a decir verdad, nunca me suscitó demasiado interés. Se queda para el dvd.
Passenger directamente la ignoraré por completo. No me interesa lo más mínimo.
Ánimo con el blog. Siempre es mejor escribir de vez en cuando que no escribir nunca.
Saludos ;)
¡Muchas gracias! Realmente, la mayoría de los que andan metidos en esto suelen ser algo "gafapastas", por lo cual no es algo que me sorprenda. Supongo que es hora de acorazar mi cabeza :)
Lo de "Tropic Thunder" me sorprende para tratarse de una película comercial. En este caso, recurrir a otros "métodos" es algo completamente razonable. A mí últimamente sí que me tienen contento por mi ciudad: habiendo solo un cine, con seis salas, han estrenado las tres películas que cito en el 'post', así como la nueva de los Coen, la de Woody Allen, la de Statham... Vamos, que lo único que he echado de menos ha sido "Battle in Seattle" y "Happy", aunque tampoco es algo que me moleste mucho: de estas dos parece ser que hay copias en calidad DVD circulando por ahí. ¡Menos mal!
Tal vez haga bien dejando "Babylon" para el momento en que salga a la venta, pues, si todo va bien, imagino que sacarán un Director's Cut o algo por el estilo, con el metraje adecuado y no con el montaje de "un mal capítulo de '24'", en palabras del director :)
De "Passengers" pasando. Soy un espectador muy fácil de complacer, pero la película en cuestión me pareció un rollazo, así que imagínese.
¡Un saludo!
Primero y principal, muy feliz cumpleaños! Espero que siga yendo muy bien la escuela de cine!
Con respecto a las pelis, "Tropic Thunder" es una de esas cintas de las cual no he escuchado ni leído ni una sola crítica negativa. No dudo que debemos estar ante la mejor comedia del año. Con respecto a "Babylon" es una lástima lo que ha pasado, ya que Mathieu Kassovitz es un cineasta con mucho talento y debe ser realmente muy frustante ver tu producto cinematográfico masacrado en la sala de edición. Cuando tenga oportunidad de verla, me daré cuenta si por lo menos me ha servido para pasar un rato entretenido. Y para finalizar, me interesa bastante "Passengers", más que nada por ser de esas películas cuyo estilo narrativo de historias interconectadas son de mi total agrado. Cuando la vea, le comento mejor!
Saludos!
"Tropic Thunder" se ve como el tipo de comedia que me llama mucho la atención. Pero no he podido ir al cine a verla. "Babylon A.D." creo que fue una película con mucho potencial desperdiciado que terminó siendo un intento mediocre. Como bien sujetas, "Children of Men" y películas con premisas parecidas son mucho mejores que ésta. "The Passengers" no he visto, ni me llama la atención.
Muchos Saludos
Jorge, ¡gracias! Tal vez sea arriesgado hablar de "Tropic Thunder" como la comedia del año, aunque no hay duda de que está a un altísimo nivel. Stiller es un tipo inteligente y aquí, con la inestimable ayuda de un buen guionista, ha logrado llevar a cabo una brutal crítica hacia el "lado oscuro" de la industria cinematográfica, por decirlo de algún modo.
"Babylon" es entretenida a ratos, pero ya le digo que, por razones que no veo necesario volver a mencionar, la película no funciona. Como ya dije antes, confío en que aparezca un 'Director's Cut' que haga justicia a lo que pretendía Kassovitz, aunque nunca se sabe.
Las películas con historias interconectadas me resultan, por lo habitual, un plomo. "Passengers" no es exactamente ese tipo de pelíucla: Rodrigo García ha aplicado su discurso sobre las relaciones humanas a un producto supuestamente llevado a cabo con fines comerciales que acaba por resultar flojísimo. No se la recomiendo en absoluto, aunque si la quiere ver, adelante.
Sam, "Tropic Thunder" es, realmente, la única que merece la pena de las tres. Y, bueno, aunque "Babylon" es de todo menos eficaz, no puedo negarle cierto encanto. "Passengers" no merece la pena, hace bien en no interesarse.
¡Un saludo!
I was really shocked by Passengers!
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